viernes, 3 de octubre de 2008

Y así siempre con todo.


Como si a veces querer me doliese, como si otro cuerpo me quemara en las manos, como si otra mirada le preguntara a la mía qué es y qué quiere y yo no supiera ni quien ni qué. Como si al final de todo prefiriese haberte dejado marchar, como si al final hubiera sido infinitamente mejor una pequeña decepción a la que te llevarías más adelante.
Y luego me digo que es mejor así, mejor solo; mejor perdido yo que perdidos los dos. Y sé que soñar no cuesta nada y sé que nada es un precio justo, soñar está bien, soñar es ahorrar en sufrimiento. Pero antes de estropearlo todo, en el último instante, me quedo a las puertas de tu boca, me quedo detrás de la puerta de mi acogedor infierno.

2 comentarios:

* Sine die * dijo...

"acogedor infierno"...

Me acabas de recordar una canción....pero no sé cual..

Espera a la primavera, B... dijo...

Una de extremoduro, seguro, jejeje