jueves, 25 de noviembre de 2010

El trueno, la baldosa y la sra. Bellucci (no creo que fuera su verdadero nombre)

Regreso.

Me lo he pasado bien. Resacoso, conocí gente interesante. Todo me pareció un poco raro. En la librería sólo vendían libros de discursos del Papa y no había ni musulmanes ni escandinavos.

Al tercer día me dí cuenta de que estaba en una convención de ultracatólicos. Me dio igual, yo iba todo el día borracho de arriba a abajo, sonriendo y con mis gafitas de cura pasé desapercibido durante casi todo el tiempo.

La noche, salvaje a morir. El martes me quedé dormido en la bañera del hotel, me desperté desnudo, metido en un líquido tibio y a oscuras. Primero pensé: "Por favor que sea mi habitación o en su defecto que sea la habitación de una mujer", luego pensé "ya está, toda tu vida ha sido un sueño, estás a punto de nacer y ya sabes cómo puedes joder tu vida si no obras con conciencia".

Me volví a quedar dormido pero esta vez en una cama. Afortunadamente era mi habitación.


Ahora estoy recomponiendo mi viaje... demasiadas lagunas... entradas de teatro, 37 tickets de bares con bebidas que no recuerdo haber ingerido... 25 números de teléfonos de Sandrine, Helena, Vivianne, que en inglés me dicen que en su vida se lo habían pasado tan bien y 15 números de teléfonos de Mr. Vinorukov, Mr. Paulinsky, Moretti... que me invitan a pasar unos días con su familia y a visitar sus respectivas ciudades. No me acuerdo de nada ni de nadie, excepto de una mujer morena que me invitó a un cocktel en el ambigú de un hotel y... recuerdo su risa y después nada más...

Ahora sólo espero que no tenga que pagar desperfectos en ningún sitio ni que salga en las cámaras de seguridad de ninguna parte desnudo o, en su defecto, haciendo en ganso.

Hace un rato he recibido un mensaje en hotmail que dice que tengo 132 nuevas fotos en facebook...

... cuánto agradezco a la vida que mis padres no sepan que es eso de Facebook.

2 comentarios:

Amber dijo...

¡Jajajajajaja! Te vas de trabajo y te lo pasas de puro cachondeo. ¿En serio te cundió el tiempo de negocios?

¡Me encanta ésa visión que tienes tú de los viajes de negocios!

Al final, ¿has estado en Londres? O adivino, ¿fue en San Petersburgo? Lo digo porque la morena ésa (la que igual se hacía llamar Mónica, pero no, la Bellucci, precisamente, si no la Lewisnki, ¡juásssssss!) quien te puso mirando a San Petersburgo... ¿Me equivoco? O quizás por los nombres de mujer que das igual estuviste en París. ¿¿¿¿????

¡Qué envidia sana me das! Y yo que con mi viaje a Milán era quien te quería poner los dientes largos, va y lo haces tú...

Milano si lontano... Fíjate, yo conocí a un tal Paolo... Te cuento... estaba cenando sola en una trattoria de alto copete, en la bellísima Piazza Carmona de aire renacentista, cuando se me acercó a mí, tras observarme y desnudarme con su mirada varias veces, y me preguntó: "Via con me, signorina?"... Y claro, no me pude resistir... Con esa voz tan hechizante y pastosa que tiene el famoso cantaautor milanés....

En fin, que me alegro muchísimo por ti y que te lo pasaras tan requetebién...

Espera a la primavera, B... dijo...

Me lo pasé bien, muy bien, gracias por tu comentario...

"via con me..." me gusta esa canción.