jueves, 18 de noviembre de 2010

Dicen que han visto a un animal salvaje merodeando por el iris de mis ojos


Sé que no debería quererte. No al menos como lo hago, con el deseo palpitándome en las yemas de los dedos, queriendo meterte en mi cama y hacerte daño, haciéndotelo con fuerza, mordiéndote el alma, demostrándote que el amor es sólo una insana y dulce violencia. Sé que lo deseas y yo... yo estoy... en fin, tú crees que soy mejor de lo que soy.

Porque sé que gritarás y pedirás que pare y siga al mismo tiempo, porque sé que afilarte las uñas no te servirá de nada cuando veas brotar la sangre de mi piel y al bicho que llevo dentro decirte cosas endiablademente tiernas y pasmosamente duras. Sé que no lo creerías y sé que no hay lugar donde esconderse, lo que pasa entre un hombre y una mujer es sólo ciencia ficción, lo que pasaría entre nosotros es lo que sucede cuando encierras a dos alimañas en un habitación cerrada... el amor es eso, el sexo es eso, es caer desde muy alto y muy puro a un lugar muy profundo y muy sucio.

Pero claro, tú no quieres saberlo, no quieres entrar en algo que no entiendes... y yo... yo soy mucho peor de lo que crees, y al mismo tiempo soy infinitamente mejor de lo que crees que puedes soportar.

6 comentarios:

TWEETY dijo...

Un poco sado el relato...el sexo es tan intenso o tan soso como dos o más (no se me vayan a ofender los trios...) quieran vivirlo, habiendo buena comunicación y química puede ser la bomba..

Amber dijo...

Y es que lo que deberías hacer es bautizar un pecado con la piel por incienso, deletreando el infierno en labios de una boca de incendios que arde y no quema. Título: "El beso del pecado"... Para una película de cine negro, por ejemplo.

Marnie J. dijo...

me estremece...

Amber dijo...

Este texto a mí me parece genial. Un muy buen ejercicio estilístico.

Y con permiso, pero a mí nunca se me hubiera ocurrido pensar que es sado o algo por el estilo.

Para sado, mejor remitirse al Marquis de Sade. Él si que sabía de eso.

Fiebre dijo...

Yo quiero un amor/desamor como tú...

Heidi dijo...

jajajaja. Amber eres un bicho! Me parece un relato muy bueno. Touché!