viernes, 19 de noviembre de 2010

Detrás del espejo sólo está la pared

Debo estar hecho de madera, de corcho porque siempre acabo regresando a la superficie, debe ser que estoy hecho de un matarial más denso que los sueños, siempre acabo de nuevo dándome de bruces contra la realidad. La realidad está bien, no engaña, sólo es algo que se puede ver, oír, tocar.

Yo soy más de ambas cosas: de ver, oír, tocar y de sentir... diría que soy práctico a la vez que emocional. Hay gente que no lo entiende, no entiende cómo puedo ser ingeniero y escribir al mismo tiempo, como puedo tener la determinación de realizar un proyecto y luego desesperarme en encontrar durante meses unas letras que nunca acaban de llegar...

He acabado por odiar el mundo, es cierto. El mundo es un gran hijo de puta porque hay gente que es idiota y se empeña en seguir siendo idiota e intenta llevarte a su bando. Yo me rebelo contra eso, no me cuesta mucho rebelarme, tengo unos principios personles propios, entre esos principios personales no están muchos de los que probablemente tú tengas, me muevo por pocas premisas, pocas de ellas me bastan, me jode cuando alguiem me dice que tiene los mismos principios que yo y luego me apuñalan por la espalda.

Antes pensaba que era demasiado susceptible, ahora me doy cuenta de que cualqueira en mi situación y con la de cosas que me han pasado estaría mucho más rabioso que yo. No sé cómo estoy vivo de tanta rabia que he sentido, de tanto engaño que he soportado, de tanta decepción que he sentido.

No quería escribir sobre esto. Da igual. Todavía tardaré un tiempo en que se me pase.

3 comentarios:

Amber dijo...

Y si tú deberías estar rabioso, dime, pues, ¿cómo debería estarlo yo? A mi la rabia me debería comer por dentro, pero no, jamás... Ya sabes mi historia, así que no te costará sentir que no eres el único.

Me gustan tus reflexiones a bote pronto, así en voz alta. Y escribe sobre lo que quieras, faltaría más...

Besines,

Amber

La susodicha dijo...

...dar paso a la rabia, al odio, no hace mas que hacernos presos de todo esa miseria pululante que la peña se dona por puro revanchismo, o ignorancia, y dejarse invadir. Ç
Lo difícil es el punto de flotación, lo jodido es frenar las emociones, que fluyen desbordantes tras los roces con la vida. Lo jodido, es seguir siendo uno mismo... pese a que todo se empeñe en envenenarte. Y ser lo suficientemente egoísta, para hacernos mas impermeables.
En esa lucha, estamos muchos...

Heidi dijo...

Me uno al comentario de Susodicha...Qué esperabas que fuese la vida?...
Mantenerse a flote y alejado no siempre es fácil...Seguir pensando que quieres estar al otro lado, es lo que importa. Un abrazo.
;-P