miércoles, 20 de octubre de 2010

Expectativas


Me dice V que juegue al ajedrez, que me irá bien aprender a anticiparme, a dominar una táctica, a soñar con los pies en el suelo, a dar no dar por supuesto que conseguiré lo que quiero. Me dice que conseguir algo o no conseguirlo es, muchas veces, la línea con las que nuestras expectativas separan el éxito del fracaso.

Me dice que a expectativas realistas, más posibilidades de éxito, que a expectativas más fantasiosas o que no dependan de mí, más posibilidades de no tenerlo. Me dice que las palabras éxito o fracaso, ganador o perdedor son como losas que inscriben epitafios, que la vida es, muchas veces, encogerse de hombros y volver a intentarlo, que el mundo no se acaba cuando creemos perder algo valioso o no conseguirlo. Yo sonrío y me pregunto "¿estaré acostumbrado a vivir de sueños?" Luego me doy la vuelta y miro hacia mi vida y veo donde estoy y entiendo que fue una combinación de sueños y realidades, soy ingeniero, he tenido mi propio negocio, he aprendido a buscarme la vida, eso es realidad, tengo el sueño de ser escritor, eso es una expectativa. Pero estudié novela cinco años en el ateneu barcelonés, eso es realidad, pero no sé si mi forma de escribir tendrá éxito, eso es expetativa y de las que hacen temblar. Éxito o fracaso. Realidad o expectativas.

Me planteo algo más mundano. Me llamó A y me dijo que ayer quedó para cenar con Al (ya tiene guasa, cuatro meses sin tener noticias de él y va y aparece justo ahora). Yo le deseé suerte, sólo quiero lo mejor para A, sea lo que sea. La suerte es un eufemismo en este caso, cuando se trata de Al, pero no juzgo a A, yo mismo no tengo claro si volviera a aparecer E, qué sentiría por ella y en qué lugar del ránking estaría (sospecho que demasiado arriba para admitirlo en voz alta). Luego pensé en eso de las expectativas. ¿Cuáles son mis expectativas con respecto a A?

Expectativas: Me gusta A, me gusta lo que generamos cuando estamos juntos. Me gustaría que eso perdurase en el tiempo.

Hechos: No ha pasado nada sexual entre nosotros, sí que ha habido contacto, yo no me he atrevido a ir más allá, ella ha jugado a ir más allá pero como un juego. Segundo hecho: Ha ido a cenar con su ex, éste la ha llamado y ella ha dicho que sí a la primera (no se ha sentido bien haciéndolo o eso me ha dicho).

Cosas que pueden ocurrir.

1- Que hoy no me llame. Nos hemos llamado todos los días tres y cuatro veces los últimos diez días. Si no me llama hoy será porque no quiere preguntas. A buen entendedor pocas palabras bastan.

2_ Que me llame y me diga que se enrrolló con Al y que no sabe qué hacer ahora, que no sabe lo que él quiere. Lo interesante sería preguntarse qué quiere ella, pero no creo ni que se le pase por la cabeza.

3_ Que me llame y me diga que ha vuelto con Al, que éste le ha pedido que vuelva y ella le ha dado una... quinta oportunidad. Que me diga que gracias por estar ahí y por todo.

4_ Que me llame y me diga que entre ella y Al no puede haber nada más, que ya no siente nada por él, que han sido demasiadas cosas y ayer se dio cuenta.

5_ Que me llame y me diga que no quiere saber nada de hombres, que todos somos iguales y buscamos un folleteo rápido y con lo que tenemos más a mano.

6_ Que me llame tres o cuatro veces hoy, da igual para lo que sea.

Hay más posibilidades pero es que me canso de buscarlas.

Expectativas y distintos escenarios. ¿Estoy preparado para ellos? ¿Cuáles de estas posibilidades me gustaría? Una. Una entre seis. ¿Estoy preparado por si se da alguna de las otras? Supongo que sí y supongo que no. Que no me llamara me decepcionaría más si cabe. ¿Fracaso? ¿Éxito? No, simplemente la vida. No puedes controlar lo que te llega y lo que se va.

Escribiré otro post si me llama.

8 comentarios:

Daeddalus dijo...

No sé si alguna vez te he dado las gracias... pero gracias.

Espera a la primavera, B... dijo...

Gracias a tí. Tu blog fue el segundo que visité.

Y aunque tú no te acuerdes, nos conocemos.

caperucitaferoz dijo...

Preciosa entrada.
Creo que no se puede controlar lo que esperamos de los demás sólo lo que nosotros podemos dar.

Un abrazo

Espera a la primavera, B... dijo...

No podemos controlar lo que van a hacer los demás. Ni tan siquiera adivinarlo.

Besos

Daeddalus dijo...

He olvidado demasiadas cosas...

Amber dijo...

Remítete a mi comentario de tu último post, opino igual que en ese comentario.

Por cierto, me encanta la foto de los pingüinitos, pero tb me produce tristeza, mucha tristeza. Además y casualmente, se parece a un cuadro de mi madre, sólo que el de ella era un torero muerto (en el ruedo) y los ojos de los curiosos malsanos que ahí yaciendo lo observan, impotentes, sin querer hacer nada. No sé, pero ésa foto de los pingüinos está tan llena de simbolísmo como el cuadro expresionista de mi madre.

Espera a la primavera, B... dijo...

A veces creemos que olvidamos pero no siempre es así.

Espera a la primavera, B... dijo...

Los pingüinos, caminando casi como hombres importantes... vestidos de gala... tan humanos... demasiado humanos.