jueves, 30 de diciembre de 2010

2010


Ha sido un año difícil. El año de las decepciones, de la tristeza. A finales de Febrero E. me dejó porque "éramos diferentes" yo no me lo creí porque seguíamos hablando dos y tres veces al día, seguía teniendo las llaves de su casa y ella las de la mía, se quedó sin trabajo y lloramos juntos, no es que estuviera ahí, es que estuve a su lado. A mediados de abril me pidió las llaves, a mediados de abril me echó de su casa porque tenía que venir un amigo a instalarle un cable desde el cuadro de contadores al su contador general. Poco a poco me encontré con que dejé de contar para los fines de semana, para las fiestas, para llamar a ciertas horas. Poco a poco me fui viendo inmerso en una selva de mentiras y me resisití a creerlo porque seguíamos llamándonos dos y tres veces al día.
A finales de junio una amiga me dijo que se había encontrado a E. tres semanas antes y le había presentado a su nuevo novio. Me quedé de piedra. No pedí explicaciones, la llamé y le dije que no la llamaría más. No pude decir nada más porque se me escapó la vida, ella no dijo nada porque entendió que yo ya lo sabía todo.

Pasé un verano horrible, había empezado un nuevo trabajo y me la jugaron, me tenía que haber ido pero no lo hice, estaba como zombi, me rehice pero al final no quise seguir. Ahora estoy en la calle, sin paro y con unas necesidades mensuales desorbitadas que difícilmente cubriré.

Seguí como pude, un día, a finales de agosto, conocí a L. y se empeñó en sacarme lo bueno que había en mí. Se llenó de paciencia y me arrancó las primeras sonrisas en muchos meses. Pero sigo en un estado de shock que me impide vivir la vida, amén de que me paso los días preguntándome cómo pagaré y no encuentro respuestas.

Lo peor de todo ha sido la culpa. Me he sentido culpable durante todo el 2010. Culpable de que mis padres sufran por mí, culpable de este tono vital tan bajo, culpable de poder ir a prácticamente ningún sitio, culpable por no ser el tipo que siempre fui, pero sobre todo me siento culpable por haber fallado, por no ser suficiente, por no poder dar todo, por no saber ver qué se esperaba de mí, por no poder salir adelante, culpable por ser un fracasado.

El día 20 de diciembre E. me llamó por teléfono desde su trabajo. Me dijo que pensaba muy a menudo en mí e incluso me dijo que tenía un par de cosas mías que quería devolverme, deduje que quería que nos viéramos después de seis meses de la última vez y cinco desde la última llamada. Quería que fueramos amigos porque nos entendíamos muy bien y se reía mucho conmigo. Fui educado hasta que me dijo que se había ido a vivir con el tipo del cable. Luego dejé de serlo.

Quiero decir que mi relación con ella no fue la de "nos pedimos unas pizzas y nos las comemos en casa", yo me comprometí a que vendría un niño (adopción monoparental) y que yo estaría allí, sin derechos, pero que lo cuidaría como si fuera mi hijo. Quiero decir que me ilusionaba (no tengo hijos) y que me hice ilusiones, que la esperaba a la puerta de la asociación de adopción (no daré el nombre) y que, en cambio, no conseguí que ella me dejara acompañarla en sus fines de "semana de aficiones personales" en donde en uno de ellos conoció al tipo del cable, ni conseguí que ella se quitara el miedo de irnos a vivir juntos (venía de una separación traumática). También quiero decir que no soy nada bobalicón, que tengo mi carácter y que hubo cosas que al final me pesaron. Soy un hombre sensible, es cierto, pero ¿sabéis? Yo si fuera un niño quisiera un padre como yo, sé que a mis sobrinos me quieren y respetan, los niños de mis amigos me buscan y me respetan porque los trato como lo que son: niños y adultos en potencia. Les doy cariño y al mismo tiempo les hago ver que hay normas. Es una pelea, una pelea en la que tiene que prevalecer la coherencia.

Este 2010 ha sido una desorientación total y vital, se me ha pasado volando, creo que no volveré a ser nunca el mismo. Estoy tan desilusionado que no sé cómo voy a volver a creer en nada ni en nadie. De veras, creí que las cosas no podían ir a peor cuando hace tres años, creé este blog y pensé que moriría por otra mujer. E. me devolvió las ganas de seguir adelante. Quizá por eso me ha dolido tanto, por eso cuando me dicen que cómo no lo he superado no puedo explicar que es la rotura de un hueso que ya se había roto antes por el mismo sitio.

Y estoy cansado de justificar las razones de nadie para hacer las cosas como las hacen, yo tampoco soy perfecto. Nadie tampoco tiene la culpa de que mi 2010 haya sido una decepción contínua. Ya no es algo racional, es algo emocional, es levantarte por las mañanas y saber que vas a tener que apañártelas tu solo, se me hace una montaña. Lo juro, hay días que son insoportables.

Siento que este blog se haya convertido en algo demasiado pesado y repetitivo, hubo un tiempo en el que fue literario, ahora es sólo una calle del extarradio de una ciudad en decacencia.

Me hubiese gustado poder acabar este año de otra forma pero, hoy por ejemplo, he perdido casi todo el día en tonterías. Hace un día gris plomizo, mínimamente frío, nadie me ha llamado excepto el 1004 y ahora voy a salir a que me dé el aire... la biblioteca está cerrada... si leo a Murakami, me deprimo.

L. llama de vez en cuando, más de lo que podría esperarse dadas las circunstancias. L. me aprecia y me da una perspectiva distinta. No quiero jugar con fuego, no quiero volver a romperme el hueso por el mismo sitio ni quiero que nadie se lo rompa por mí. De todas formas, he de decir que es la persona más extraordinaria con la que me he cruzado en muchos años, desde que fui al Ateneu Barcelonés... he vivido cosas que a día de hoy me parecen increíbles...



Perdonad si alguna vez durante el 2010 no contesté vuestros comentarios.

2 comentarios:

Amber dijo...

Deseándote una muy buena entrada a 2011 y que todos tus proyectos, sueños, ilusiones y demás proyecciones lindas se vean realizadas con éxito en este recién estrenado 2011. QUERER es PODER, tan simple y cierto como eso... Sólo hay que proponérselo.

Besos con alma marinera desde Bahía Banderas, Puerto Vallarta, Jalisco, México, Norte América, Mundo, Universo y etcétera,

Amber

Espera a la primavera, B... dijo...

"Sólo hay que proponérselo" Me da un poco de miedo ese "solo".

Si has leído mi blog como yo el tuyo sabrás que los esfuerzos a veces son inversamente proporcionales a los logros. Pero no desfallezco, te lo juro. "Sólo" es que no acabo de encontrar una línea contínua... mi vida va un poco a salto de mata.

Gracias por tus buenos deseos