viernes, 14 de enero de 2011

Jodida niña yonki

Detengo el tiempo en una esquina de la habitación. Es fácil,o por lo menos me resulta fácil y, por un instante (equivalente a dos horas y cuarto) nada se mueve en ella, ni tan siquiera el aire.

No sabría cómo explicarlo, no sabría hasta dónde llega esta serenidad, esta calma, sólo sé que mientras tanto mi vida es un torbellino; es como si para que mis asuntos avanzaran tuviera que crearse en torno a mí una gran burbuja que sólo estalle cuando éstos se aceleren. Para la calma es necesario que el teléfono duerma.

La niña yonki se ha instalado en mi casa, ha hecho explotar una bomba de luz y orden en la planta baja, duerme en casa de sus padres y estudia en la universidad algo que tiene que ver con la rabia de los perros en los hombres y me toma la temperatura cada dos días y me hace tomar unas ampollas líquidas que llevan una calavera pintada. Yo, a cambio le doy dinero para que compre anfetaminas al suegro de una amiga y ella saca buenas notas y yo avanzo con la novela infinita.

La jodida niña yonki tiene un karaoke en las entrañas, canta, baila, se cae por las escaleras. Me dice que hablo casi tanto como ella y que eso no se lo esperaba de un viejo como yo. Cuando lo dice yo la mando a freír espárragos pero no sabe cocinar, es como si fuera una gourmet autista, mezcla aguacate con vainilla y arroz con mandarinas, me viene bien, he vuelto a perder peso, y ella sonríe y canta y estudia por las noches del fin de semana mientras yo me pregunto si no le estaré robando sus primeros años de juventud haciendo de mi casa un parque de atracciones a lo Disney donde yo soy el pato Donald y lo temático es Ser Adulto, compartir piso con novio y todo eso hasta que se canse y se vaya, hasta que retome su vida en el mismo punto en el que la dejó.

Mis gatos la adoran. Quizá porque les da todos los caprichos y no les pone el termómetro cada dos días. Juegan con su pelo, con una cuerda, con la luz de una linterna y la pared, con bolas de papel, con las manos y los pies, con las zaptillas... mis gatos acaban exhaustos, felices y hambrientos. A ellos, en lugar de arroz con mandarinas les da comida para gatos. Somos una casi familia feliz. Yo trabajo en casa y avanzo con la novela, a veces detengo el tiempo en una esquina de la habitación mientras ella está en clase. A veces todo se detiene más allá del tiempo. Y entonces salgo al pasillo y entro en la cocina y subo al piso de arriba y miro por la cristalera de la terraza buscando el resorte para que todo vuelva a ponerse en marcha.

No hemos discutido ni una sola vez, no ha habido ningún reproche. Es como si hubiera entrado en mi vida con la misión de que todo sea fácil.

... y la niña yonki a veces me lee por las noches lo que escribo durante el día. Y se pregunta si yo soy el mismo hombre que el personaje de mi novela. A veces la sorprendo mirándome como si me estudiara y entonces soy yo quien se pregunta si ella no será, en realidad, un personaje de mi vida.

12 comentarios:

She Says dijo...

:O
Has omitido información importantísima! (Al menos para mi vena portera)
Cómo has pasado de ignorarla (o de intentarlo) a dejar que se instale en tu casa?

Espera a la primavera, B... dijo...

Ay, esa vena portera...

... no se ha instalado, apenas viene a estudiar y... en fin, a cocinar inventos rarísimos.

Luego yo lo exagero todo.

Amber dijo...

En este escrito muestras (al lector) una facilidad que brindas para poder recorrer, observar, sentir e incluso respirar el aire del ambiente..., a través de esa ventana hecha de hojas y letras derramadas.

Me dejas con la boca abierta  y los sentidos completamente desorientados y eso es positivo porque significa que una narrativa así, de este estilo, posiblemente, tendrá una gran acogida entre el público general.

¡Te felicito! Es un buen objetivo conseguido y buen augurio también.

Atentamente,

Una escritora letrada/ una letrada escritora

Gata dijo...

Pues me cae bien jejej
Tiene buena pinta, a veces, sabes? los personajes llegan, yo me llamo en otra parte: "flor de la solapa" de alguien ;) y me gusta tanto...

Besitos Toni, me gusta verte cuasi feliz y soltando lastres. Sabes q te aprecio. muuuuuuuaaaaaaa

Heidi dijo...

Jo, yo que entraba corriendo tras leer el título, y....
Admito que en el fondo, esperaba como She Says reciir más información....
;-P
Me alegra saber que compartes raros momentos.
Me ha gustado como has relatado el post.
Cuídate.
Un abrazo.
Ciao.
;-P
Ciao

Lucía dijo...

Los personajes de este blog, con sus matices extensos y variados...

Sí, me gustó mucho pasar por aquí.
Saludos.

Espera a la primavera, B... dijo...

Querida Amber:

Me alegra que te guste,y que respires el ambiente de que queda suspendido en estas escenas, no sé si para un público general, me basta con el aquí particular.

Cuídate mucho y disfruta por esas tierras mexicanas.

Pero vuelve.

Un sentido abrazo

Toni

Espera a la primavera, B... dijo...

Los personajes llegan de la mano de una musa que no tiene, para nada, que representarlo.

A veces, de una característica casi invisible para el resto, uno puede darse de bruces con alguien que se planta en la puerta de su vida y entra sin llamar.

La cuestión es que no somos eternos, gata. Y que hay que disfrutar mientras se pueda.

Yo también me alegro de verte casi muy feliz.

(Me gustaron mucho los vídeos de tu entrada de hoy)


Besos

Toni

Espera a la primavera, B... dijo...

No hay más información, Heidi. Tal vez no exista porque nunca la hubo o porque fue tan deprisa que ni el tiempos estuvo atento a lo que pasaba.

Un abrazo

Toni

Espera a la primavera, B... dijo...

Gracias por pasar por aquí Lucía. Tienes la puerta abierta. Creo que hay de todo (alcohólico) en la nevera.

Un placer

Toni

Elpaísdelasmaravillas dijo...

Me he quedado con la boca abierta solo con leer tu entrada.. has plasmado un sentimiento en mí increible.. y me guío bastante por eso ultimamente.
No sé, la vida está plagada de personajes, que van y vienen, unos salen a escena como protagonistas mientras que otros, en cambio, se quedan como secundarios toda su vida, aún así todos nos marcan de alguna forma.
El quit de la cuestión está en darnos cuenta que están ahí y disfrutar de ellos hasta que vuelvan a partir.

Un saludo
Genial tu blog :)

Espera a la primavera, B... dijo...

Me gusta que te guste.

Los personajes son, a veces, indispensables para el desarrollo de una trama. Sin ellos, la historia no sería la misma, la vida sin ciertas personas deja ser viable.