jueves, 29 de diciembre de 2011

Adicto a ser adicto


Se acaba el año. Se me hace difícil admitirlo fuera del blog, pero echo de menos echarte de menos. Todos estos años me han servido para descontrolarme en esta superficie de palabras tecleadas y luz intensa por las noches. Cambié el fondo de negro a blanco y mis retinas empezaron a captar la cara visible de la luna. No se me fue el insomnio, pero apareció otro distinto, más vivo, más optimista. El blog se fue convirtiendo en un casino donde pude dar rienda suelta a mi ludopatía de sentimientos escritos. Quizá intenté dar forma a la novela que ya hace tiempo que debía estar acabada, pero está claro que para acabar algo hay que saber cómo quieres acabarlo. Yo no lo sé. Me la jugué contigo aun a sabiendas que todos pierden cuando juegan contigo.

Conocerte fue como recibir un crédito para seguir apostando, pensaba que tenía una mala racha y que había encontrado ese punto en el que las cosas te salen bien, pero como siempre, me equivocaba, creo que llegó el momento de plantearme que no sé jugar a esto, que la ruleta no era francesa sino rusa, que no soy un jugador, soy un enfermo de esto, que quizá vivir no sea jugar a que todo es posible sino saber vivir con la incertidumbre de que si puede pasarte algo malo, seguro que pasará.

Durante un largo tiempo fui olvidando los errores, fui borrando lo malo, las trampas, el desdén, las heridas; lo fui olvidando y volví de nuevo a quererte, a morir por ti, y conseguiste que creyera que te odiaba (nunca antes había odiado de verdad a nadie) porque no podía quererte. También me equivocaba. Te odiaba porque no comprendía que las cosas funcionaban así, que el azar es sólo azar y yo un ingenuo. Supongo que seguiré odiando lo que no comprendo pero ya no puedo hacerlo contigo. Al final creo que lo he comprendido, fugazmente, ni siquiera lo he podido retener en mi mente. Ha sido como comprender durante una milésima de segundo y después dejar de hacerlo. Es como saber que se puede comprender aquello hasta ese instante te parecía imposible, saber que existe eso ya basta para cambiar la actitud hacia ello.

Este año ha sido el año de las pérdidas, el año en el que he perdido la ingenuidad, he perdido a gente que estaba cerca mío, quiero creer que cada uno tenía trayectorias divergentes a la mía, que el tiempo y la distancia es el olvido, que el mundo es eso: un cúmulo de casualidades que tarde o temprano se acaban. Hice la prueba de cuántas personas me llamarían si yo no llamara primero. El resultado fue demoledor. A veces, la realidad es la mejor de las medicinas para curarte la ingenuidad.

Ya no muero por ella, la verdad es que me hubiera equivocado si hubiera apostado por alguien que no apuesta por ti. El tiempo es un gran embustero, la perspectiva difumina los errores.

Lo que no tengo claro es en qué lugar me coloca esto, quién soy ahora y qué habilidades tengo para seguir viviendo con un poco de dignidad. Quizá debería dejar de escribir estas inconsistencias. De todas formas lo haré en cuanto empiece a comercializar el equipo (ayer me llegaron los equipos que faltaban desde Alemania). Me siento como a punto de precipitarme por una catarata. Cuanto más cerca del borde estoy más rápido va todo.

No voy a dejar nada en manos del tiempo.

Hasta el día en que ya no eche de menos echarte de menos.

8 comentarios:

Tonetxo dijo...

Cada vez que leo una entrada tuya, es como si lo hiciese en los renglones de mi mente. Desparramas pensamientos que de alguna manera yo también he tenido, experiencias y procesos que de alguna manera también he vivido. No todos, claro, pero gran parte.
Por eso no sé si necesitas ánimos o simplemente que se encienda una luz cerquita tuyo para que brote de nuevo una sonrisa de esas convertibles en vehículo para respirar, y renacer, y transformar tus magníficos textos en vacíos llenos por la sangre de un corazón. Aunque sea efímero.
Me encanta cómo escribes y lo que escribes.
Beso.

Marie Olivares dijo...

Y yo no he dejado de leerte en ningún momento.

Tulipanes Amarillos dijo...

Feliz año!

Espero que en este 2012 las alegrías y los sentimientos te favorezcan y ojalá seas muy muy feliz!!!!

Me siguen encantando tus entradas...=)

Espera a la primavera, B... dijo...

Gracias por tus palabras, Tonetxo. Imagino que hay un lenguaje universal de la eterna esperanza. Uno siempre quiere creer que es bueno tener la creencia de que las cosas pueden ir a mejor aunque el día a día sea favorable a la melancolía.

Gracias de corazón

Un abrazo

Espera a la primavera, B... dijo...

Marie, y yo lo sé. Algunas personas que me han dicho que se han leído mi blog de arriba a abajo. Es algo que yo sólo puedo comprender a medias, aunque yo lo haya hecho con algún otro blog.

Espero que este 2012 se bueno para ti y para los que quieres.

Besos

Toni

Espera a la primavera, B... dijo...

Feliz año Tulip, deseo que te vaya muy bien y que las cosas se arreglen si deben arreglarse y no lo hagan si te van a hacer sufrir.

Un fuerte abrazo

toni

Rorschach dijo...

Feliz 2012, me gusta tu proyecto para depurar el agua. Espero que todo siga adelante, es un buen legado.
Un saludo.

Espera a la primavera, B... dijo...

Hoy he encajado las piezas que faltaban. Ahora sólo me queda esperar que el programador haga su parte y el marcado CE, que haré yo mismo.

Gracias por pasarte.

Te voy leyendo.