sábado, 10 de septiembre de 2011

Aquellos días extraños


Esta es la cuarta entrada que escribo hoy. Cuatro son muchas entradas. Antes de ésta no he publicado ninguna porque ninguna merecía la pena ser leída ni comentada. Tampoco sé si publicaré ésta, ya lo dije en la anterior y no la publiqué. Quizá me haya entrado un poco de cordura, este fin de semana es uno de esos espacios en el tiempo que flotan en el aire como una pompa de jabón. El sábado pasó silencioso, se quedó grabado en el contestador de mis días. El tiempo, para mí, tiene esta sólida soledad que lo espesa todo, como la harina en una salsa. No sé qué haría sin internet para matar la soledad, probablemente si no tuviera internet saldría más, iría a más sitios, no sé si en realidad todo esto no es más que un pez que se muerde la cola y si yo estoy metido en un círculo vicioso.

Añoro los días en los que podía escribir de verdad, los días en los que mi verdadera vocación era la crear algo que realmente expresara cómo me siento mientras apuesto por la felicidad, pero diría que eso no puedo dominarlo, mi modesta inspiración depende de una legión de musas que pierden cobertura cuando más las necesito, se van a donde sea que tengan su morada, probablemente con el pelo al viento, dejando rastros de palabras no dichas, como un hilo al que Ariadna no se atrevería a atar para nadie. Cuando las musas no quieren que sepas dónde están lo más probable es que no quieran que sepas tampoco con quién.

Esta entrada va por el mismo camino que las anteriores, está condenada a quedarse en el cajón de los escritos incompletos, de los veranos inacabados, de las cartas de tarot que mienten por bocas que no saben y no entienden. Me siento hoy, más perdido que nunca, en la repetición eterna de un guión ya leído muchas veces.

Esta vez, parece que ya escarmiento, me ha sorprendido un poco menos. Empiezo a entender algunas cosas que antes no entendía y lo cierto es que al final todo llega a un mismo lugar y con una sola explicación. Ahora no importa nada de eso, el caso es que se me pone un poco cara de tonto. Creo que ha llegado el momento de jugar al mismo juego, un juego en el que siempre he salido perdiendo, ha llegado el momento de concentrar casi todo lo que soy en un sólo objetivo. Sólo que se me hace difícil creer que ese es mi objetivo. Uf, esto ya es implubicable, lo he convertido en otro maldito puzzle donde giro sobre mí mismo sin sentido, ocioso, impreciso, perdido...

No sé si el blog es buena idea. A veces pienso que es una gran cueva donde me siento a salvo porque el mundo me quema. Lo que no sé es si el mundo me quema porque llevo demasiado tiempo en la cueva.

6 comentarios:

Daltvila dijo...

He leído tu entrada titulada "Final".Eres muy guapo, por cierto.
Esa era una entrada de reconciliación con la vida o así la veo yo.
El blog no es el problema, es el uso que hagas de él. Pienso que deberías ser capaz de conjugar las dos cosas: la vida real y el blog. Tienes que salir más, VIVIR más (la vida es efervescencia, no recuerdo quien lo dijo...???, de esa manera el blog será un complemento de tu vida, podrás extraer lo bueno de él. Verbigracia:
1.- poder dar rienda suelta a tu creatividad en la escritura, porque lo haces muy bien y los piscis tienen que crear si no enferman del higado, conforme a la Medicina china (como ves, es una cuestión de salud de primer orden)
2.- desempolvar tu alma con frecuencia para evitar crear pelusones en tu interior
3.- lees a personas con tu misma afición,
...
En fin, Muso Misterioso, me voy a dormir que me caigo a pedazos.

Dulces sueños

elena dijo...

Estoy de acuerdo con Daltivia!
Vive Toni...!
Da igual si pasas más tiempo en la cueva que fuera, pero también tienes que salir de ella...
Concentrarte en las cosas importantes para tí, dejar salir también toda la creatividad que llevas dentro, que las personas que tú quieras se impregnen de ella...
Como dijo John Lennon "La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes".

La vida de pronto puede cambiar en un solo instante, debes buscar esos momentos...esa esencia!
No debes entenderla, debes VIVIRLA!!!!

Besos.
Elena.

Heidi dijo...

;-P

Espera a la primavera, B... dijo...

Daltvila, vivir plenamente requiere una serie de condicionantes que ahora mismo no tengo. Hago esfuerzos... pero no tengo.

Espera a la primavera, B... dijo...

Elena, me gustaría poder vivir, sentir, estar centrado, poder dar voz a mi creativdad, pero lo primero en estos momentos es poder pagar las cuotas de los bancos. De ello depende no sólo mi presente sino del de mis padres que me avalaron (inconscientes de lo que se avecinaba) la compra de mi piso.

Y así voy... sin aliento. Mi única licencia es este blog. Y tratar de hacer lo posible para respirar. A veces me falta el aliento.

Espera a la primavera, B... dijo...

Si pongo ;-P también... eso es un beso con lengua? jeje