sábado, 21 de mayo de 2011

Somos agua



Eres agua, agua que se pierde entre los dedos de la mano cuando la ponemos así, como en forma de cuenco. Eres agua, la sangre que corre por las venas del planeta, agua que, estancada, se pudre ¿Cómo puedes decir que no lo eres si tienes una piel para no desparramarte?.

Cuando naciste tu madre rompió aguas, lo primero que hiciste fue llorar, así que tu primera aportación al mundo también fue agua. Necesitas beber para vivir, tu comunicación con el mundo, lo que recibes y lo que deshechas, también lo es a través del agua.

Si tú eres agua, todos juntos somos marea, todos juntos tenemos la fuerza de los oceános, podemos eresionar la dura roca, derribamos lo que se nos ponga por delante porque está en nuestra naturaleza fluir.

En las protestas de la plaza del Sol, como en tantas otras plazas de España, en lo simbólico del agua lo que se reivindica es derribar la presa del pantano que unos pocos han construido y que aprovechan para generar su poder (power en inglés es poder pero también potencia eléctrica). Durante estos cinco días mi proyecto del agua ha cobrado aún más sentido si cabe, entre otras cosas porque el proyecto prevee generar puestos de trabajo para jóvenes preparados.

No podemos tolerar que bancos españoles estén comprando bancos extranjeros mientras las empresas nos ahogamos por la falta de crédito o la revocación de los préstamos concedidos anteriormente y sustituidos por otros en condiciones abusivas. No podemos tolerar que nuestros mayores activos (la ilusión de ser joven y quere comerse el mundo y el conocimiento acumulado durante décadas por nuestras generaciones mayores) se pierdan en el paro y las prejubilaciones.

No podemos tolerar que nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos esté en un fondo de inversión en Londres o en futuros de petróleo en Dallas, si no lo está en una cuenta secreta en las Islas Caimán. No podemos tener porlíticos que no durarían ni dos meses en una empresa por inútiles ni podemos mantener obras sin sentido.

Hace mucho ya casi cuatro años que me convertí en pobre, cuatro años que siento la incomprensión de quien tiene un trabajo fijo o un negocio al que la crisis le permite más o menos, seguir viviendo. Hace mucho tiempo que siento vergüenza cuando salgo a la calle, cuando me pregunta mi padre, cuando mis tías me preguntan, cuando mis amigos ya hace tiempo que no me llaman y tampoco me atrevo a llamarlos. Cuatro años que vivo para pagar intereses (qué palabra: interés). Cuatro años en los que he visto como me dejaban porque entre otras cosas no tenían un futuro a mi lado. Y era cierto. Nadie sabe lo que es esto hasta que lo vive.

Porque te bloqueas, la sangre se va a esa parte del cerebro que gestiona el miedo y la incertidumbre y te quedas quieto por si el león no te ha visto, o sales huyendo. La crisis me ha ayudado a comprender lo comprensible y a enfurecerme ante lo que no es justo.

Este proyecto del agua es fruto de buscar agua en el desierto. Este proyecto tiene que ver con no esperar a que la situación sea propicia ni para que aparezca esa persona que le dé impulso. Este proyecto consiste en cambiar el mundo que tengo a mi alrededor porque con él cambio yo. Y nace de esta crisis para que nunca olvide cuál es mi lugar en el mundo.

Nos unen las corrientes y los mares, los ríos, los glaciares, nos empapa la misma lluvia, nos bañamos en las mismas playas, pescamos peces que no tienen patria.

A este planeta, en lugar de Tierra, deberíamos llamarlo Agua.

2 comentarios:

Heidi dijo...

Llama a tu mundo como quieras.
Pero habita en Él.
Te leo.
Un beso.
Cuídate.
Ciao.
;-P

El missatger dijo...

Encontrar agua en el desierto: a eso nos dedicamos todos en mayor o menor medida desde hace un tiempo.

Así que en cierta medida tú eres el representante de todos nosotros.
Y no tendrías que sentir vergüenza jamás si lo que haces lo haces por lo mejor de ti y de los demás.

Esto se cae a pedazos y sólo faltaría que la gente honesta como tú se avergonzara. Son otros los que deberían sentirla. Por ejemplo los que esclavizan a los demás con unos intereses usureros.

Espero que nos veamos pronto por el norte.

Salut!