miércoles, 4 de mayo de 2011

Miércoles


Rompimos el destino para extraerle lo que había dentro dejándolo vacío y roto como las cáscaras de un huevo. Pero era tarde (o por la noche) y la luz del recibidor iluminaba el cestito donde dejabas las llaves con su electricidad amarilla. Y me pedistes las llaves de tu casa de mis bolsillos y yo sentí como si en frente de mí alguien abriera la puerta de una nevera.

Soy un hombre orgulloso (la diferencia entre la dignidad y el orgullo son los motivos, y yo no los tengo), así que me fui.

Pasaron los años,y pasarán muchos más, moriremos jóvenes, a mí me esparcirán por las montañas porque siempre quise mezclarme con el polvo de las piedras. Nos encontraremos, probablemente en el infierno, demasiado tarde para abrirnos las puertas. Y me pregunto si en esa eternidad que nos queda haremos como que no nos conocemos cuando nos crucemos, si ni siquiera nos importaremos.

Maldito miércoles, no tiene asas por dónde agarrarlo para llevarlo a un precipicio. Malditas todas las luces amarillas, malditas las llaves, malditas las neveras y el infierno, maldito el ascensor de tu casa, malditos todos los finales.

6 comentarios:

flower dijo...

¡JO-DER!

Mucha maldición en poco espacio. Pídele unas alas a tu ángel de la guarda y escapa volando, niño.

Besos y suerte,

Heidi dijo...

Curiosamente hoy utilizamos la misma foto para nuestros post. Pensaba mandarte mail, pero tampoco quería " molestar".
El texto lo escribí anoche pero mi mala conex no me permitió colgarlo ni dar con la foto que quería...Lo hice hoy tras comer y al ir a escritorio vi la tuya. No te enfades.
Un brazo, y un abrazo.
Todo final es el principio de algo nuevo.
Ciao.
;-P

Las Espirales de Brígida dijo...

Vaya, al parecer es un "miércoles con "m" de maldito".
Mañana será jueves, podrá ser "jubiloso o jodón"...
o juergón...
o...

Beso

S.

Espera a la primavera, B... dijo...

Flower, soy un exagerado, no me hagas mucho caso... casi siempre escribo triste porque el blog se llama Moriría por ella.

Quizá cambie el título un día de éstos.

Espera a la primavera, B... dijo...

Yo también pensé que qué casualidad, el caso es que ambas están como en un espejo, una hacia arriba y otra hacia abajo.

Ya sabes que no "molestas" con mails, tú nunca molestas. Tienes una sensibilidad en tus textos que gusta, me siento como cuando era niño y me sentaba delante de la tv (en blanco y negro) con las piernas cruzadas y mirando hacia arriba con la boca abierta.

En fin, cosas.

Espera a la primavera, B... dijo...

Hace días que recorro con el dedo las paredes por las que tu pasas al lado, como un fantasma, dormido, sonámbulo, a unas cuantas horas de distancia. Me parece increíble que el tiempo sea el mismo con luces distintas y nombres (números) de horas distintas...

A mí me gustaría que las horas en lugar de números como las casas, tuvieran nombre como las personas. Ahora mismo serían las Margarita y media.