lunes, 14 de febrero de 2011

Lunes gris, mañana gris



No comprendo nada. A veces me siento como si estuviera en guerra, preguntándome por dónde me atacarán esta vez. Dicen que lo exterior es igual a lo interior. Ya he dicho antes que vivo en un estado de confusión permanente pero ahora... ahora es mucho más que eso. Esta vez ha ido más lejos, esta vez me hablaban y no me enteraba de lo que me decían. Tal es el grado que he decidido ir al médico. Imagino que sólo es estrés pero... he llegado a un punto en el que... demasiada gente me dice que estoy raro. Demasiados amigos se han ido yendo durante los últimos tiempos, nada importante, mi vida pequeña como un bonsai sigue siendo un pequeño círculo cada día más pequeño, me pregunto si mi universo se repliega mientras el Universo se expande.

¿Qué puedo decir? A veces confundo la tristeza con este no saber qué está pasando, como si dentro de mí hubiera un autista que se esfuerza sin conseguir nada. El sábado fue uno de los días más tristes de mi vida, me di cuenta de que no sirvo para tener amigos, que a mi edad las relaciones sociales son como una marea que viene y va, es como la superficie del mar y uno un náufrago; en menos de un mes cumpliré cuarenta años y tengo la sensación de que todas las botellas con mensajes dentro nunca llegaron a ningún lado.

Esta mañana el cielo está gris, mis dedos se empeñan en cauterizar heridas que no cicatrizan, me siento como un hemofílico emocional, viviendo en un mundo de cristales rotos. Alguien me dijo el otro día que vivir junto a mí es como vivir junto a alguien ciego, que lleva zapatos de cemento y rompe todo lo que toca. "Lo mejor es que nadie se te acerque" me dijo "no eres más que una carga, una carga incluso para tí mismo".

Los amigos están para hacerte ver las cosas claras.

Me pierdo, no sé qué decir. Mi vida tiende a soñar con palabras recién inventadas, algunas ni significado tienen aún.

4 comentarios:

She Says dijo...

Toni: creo que es buena idea que vayas al médico. Así no se puede estar tío, tienes que vivir, qué coño (y si es a base de lo que sea que te dé el médico, que sea así).
Muchos besos.
(Ya sabes dónde estoy)

Heidi dijo...

Las amistades que tiran la piedra y dan media vuelta no tienen demasiado valor...
Trance. Comillas. Paréntesis...Todos tenemos derecho a ellos. Y cuando llegan, nos colpasamos. Debe ser porque es mucho más fácil andar sobre seguro, por el camino marcado, como hace el rebaño, sin plantearte o preguntarte.
Date tiempo. Todo el que necesites. No puede ser tan malo vivir con pies de cemento porque algo te llevó a cimentarlos. Ahora sólo te queda buscar la manera de golpearlos con un buen cincel y desprenderte del peso que no necesitas.
Tu amigo te ayudó a buscarlo? El cincel digo. O te recordó el peso que ya tienes y no hizo nada por cambiar eso?...

Espera a la primavera, B... dijo...

Todo cae por su propio peso, Heidi. Los amigos están para que despiertes, para que crezcas, aunque sea por la espalda, o cara a cara.

El mundo cambia y gira... gira. Y danzamos con él, a veces, una danza cruel.

Y otras veces valses, y música de Chopin o samba o...

She says dijo...

Uy, yo había puesto un comentario aquí y no está. Qué raro.