lunes, 14 de junio de 2010

El camino sin nombre


Puedo recordar más o menos la fecha, también recuerdo que era asiduo a la página web de Alex, era incluso antes de que me picara la avispa de los blogs, por entonces creo que ya mi corazón pertenecía a campanilla (es algo que no puede evitar un Peter Pan como yo).


Puedo oler aún la luz blanca que se colaba por la puerta corredera que daba a la terraza, puedo sentir que era primavera, incluso si me concentro puedo dibujar con la mano las hojas, las bellotas, las palabras que crecían al calor de aquel verano en ciernes en la pantalla de mi ordenador. Recuerdo también que el verano anterior había conocido sin yo saberlo aún a la chica de la bicicleta. Es rara la vida, me pregunto cómo es que da tantas vueltas.


Podría decir que fue durante aquella época cuando emprendí un camino extraño. Decir un camino es como decir que me perdí y mis pies fueron hollando una vereda a medida que caminaba. Hoy miro hacia atrás y lamento las equivocaciones, lamento tanto tiempo perdido, tantos esfuerzos y tanta inconsciencia. Duró años aquella locura. Supongo que para encontrarse es necesario antes perderse. Quizá por eso ese camino no tenga nombre, porque no viene de ninguna parte y llega fortuitamente a ésta. Probablemente ahora soy más egoísta, me duelen menos las cosas, desconfío de casi todo, en definitiva, creo menos, pienso menos, vivo más.


Todos atravesamos desiertos, todos sufrimos decepciones, buscamos algo que nos devuelva la alegría, la seguridad, las cosas cercanas y palpables, todos buscamos sentir que vivir nuestra vida equivale a sentirnos en casa, cómodos, con pocos cambios y muy meditados. Pero la vida cambia, los amores para siempre se acaban, quienes llegan están igual de perdidos como nosotros, a uno le da la sensación de que estamos en una habitación cerrada donde una multitud se mueve con una venda en los ojos y las manos hacia adelante.


Hoy Concha me ha hecho recordar y he mirado hacia atrás. Tengo la sensacion de haber perdido el tiempo, de haber pasado el tiempo como podía. Hace tiempo que eso pasó, no ha cambiado todo de un día para otro, ha ido poco a poco ganando terreno en mi vida.


Miro hacia atrás y no sé si siento nostalgia. Creo que no, creo que por primera vez en mucho tiempo me gusta mucho más lo que tengo por delante que lo que ha quedado atrás, creo que podía haberlo cambiado mucho antes, que podía haber hecho más. Ahora está todo bien, va por buen camino.


Ahora sé hacia donde voy.


6 comentarios:

Beto Fdez. dijo...

Compadre.... me quedo con muchas cosas de esta entrada... pero te digo una cosa, como has puesto al principio: siempre hay que ser un Peter Pan.
Lo demás... solo va surgiendo.
Me he hecho seguidor de este blog, con el que me voy identificando...
Espero que me sigas, o que me leas al menos un poquito..
Un saludo.
PD.: joder, tengo tanto lío, de verdad, que ya no sé ni de que blog reboto para conocer el tuyo...
Mi memoria de pez...

Elena dijo...

No estoy de acuerdo en lo de perder el tiempo... creo que simplemente tuviste que andar ese trecho para llegar al camino que emprendes ahora, para evolucionar y sentirte como te sientes en este momento.


Creo que los cambios no se deciden, que no puedes levantarte y decir ya está, hoy cambio, hoy todo será distinto. Si el corazón no contase seríamos robots y yo por lo menos, me niego a automatizarme, prefiero sentir milquinientas veces (por lo menos).

Es simplemente un proceso y de repente, ocurre y ya está.

Los caminos no tienen nombre, el nombre se lo ponemos nosotros, Toni. Y tampoco creo que seas más egoísta, tal vez sea solo que ahora te quieres un poco más a tí mismo.

No dejes de ser como eres, no pierdas tu esencia. No desconfíes...

Un abrazo pasado por agua pero calentito, eso sí (creo que en estos mismos instantes se va a acabar el mundo)

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Aquí te dejo esta entrada, Toni, por si te puedo infundir confianza al leerla. Es sobre un negocio.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

¡Vaya! Se me olvidó pegarla

http://silencioactivo.blogspot.com/2010/06/confia-en-ti-y-venceras.html

Rizar el rizo dijo...

Enhorabuena por valorar tu presente. El pasado es para aprender, ya no se puede arreglar. El presente es para vivir. Vivamos

Verónica dijo...

Vaya ... por un momento me ha dado la sensación de estar leyéndome a mí misma ...

Me alegro. Por ese futuro que no echa de menos al pasado.