viernes, 4 de diciembre de 2009

El silencio


Esta noche he encontrado cierta calma. La calma es como ver pasar las nubes, es como charlar con los amigos más queridos. Es encontrar la novela y sus personajes esperándolo a uno con el regalo de su personalidad mucho más clara. Esta noche mis dedos han investigado teclas y han resuelto viejos y planteado nuevos jeroglíficos.

Esta noche huele a que todo es posible y a que casi todo tiene una continuidad. Pero se me cierran los ojos. Y se me ha gastado la pila. Y me dejaré llevar despacio a través de los sueños hacia el rincón en el que habitas, en el lugar exacto en el que se marca en el mapa tu insólita presencia.

A veces uno se convierte, sin saberlo, en su mejor peor enemigo, en la oveja negra del rebaño de nubes negras. Y algo luminoso crece y crece. Hoy he comprendido algo que no puedo expresar en palabras, algo que mañana seguirá teniendo vigencia, algo que ha madurado en mi interior en el silencio de todos estos días.