domingo, 20 de enero de 2013

El día en que te conocí (Gossos, diners i noies)



El día en que te conocí estabas helada por los cuatro costados y bajo la manta sonaba de fondo música antigua, tan antigua que los instrumentos estaban hechos con huesos de dinosaurios; te recorrí la columna vertebral con la yemas de mi alma y, también recuerdo que, a medianoche, se detuvo la lluvia tras los cristales y cogió aire para llover más fuerte.

Se me hicieron añicos los años, se me agrietó la piel de serpiente, se convirtió el deseo en algo tan palpable que me cabía en el hueco de la mano y en el filo de tu boca, en el cielo de tu boca, en la boca de tu boca.

El día en que te conocí hubiera subido al escenario si me lo hubieras pedido y hubiera hecho reír al público como un payaso, aunque sólo fuera para verte reír a ti, en el fondo del auditorio, sólo se te veía a ti y a tu jersey azul tormenta.

Ese día yo estaba en la parada de metro, y te seguí en cuanto emergiste, pensé que la suerte era demasiada suerte y debía aprovecharla, que el amor es un juego de azar y en esas circunstancias no me quedaba otra  que salir arruinado a saltar la banca. Quizá sin esa inconsciencia no me hubiera acercado a ti, ni te hubiera dicho, sin signos de interrogación "me puedo sentar a tu lado".

Aunque de eso haga mil años

4 comentarios:

Anna K. dijo...

Sento curiositat per seguir llegint i continuar la història

Atrevir-se a saltar. Em pregunto si funciona si ho fem només quan no tenim res a perdre

M'agrada molt aquesta cançó, independentment de la peli

Bona setmana :)
pd. com va anar la presentació?

hécuba dijo...

Querido Toni,

no sabes cuánto me alegro. Por todo. Y te mando un beso y regaliz rojo (tengo un bote lleno de ellos en mi nueva cocina :)

Espera a la primavera, B... dijo...

La presentació va anar molt bé. Vaig guanyar un dels dos premis...

La historia continuarà ben aviat.

Petons

Espera a la primavera, B... dijo...

Todo camino donde uno se pierde es el inicio del camino donde se acaba uno encontrando.

Dejaremos trocitos de regaliz rojo mientras para volver atrás como miguitas de pan.

Espero que seas muy feliz, en esa cocina donde hay botes para lo bueno de verdad. Porque esencialmente seguimos siendo niños y es bueno alimentarnos de dulces.

Un fuerte abrazo

Toni