lunes, 10 de septiembre de 2012

La senda que no has de volver a pisar


A veces me pierdo, no encuentro las miguitas de pan que dejé para encontrar el camino de vuelta. Creo que ha sido precisamente en esos momentos cuando habitualmente me he decidido a tirar hacia adelante. Pero ahora no sé por qué no puedo.

A veces lo peor es creer que hay una vuelta atrás.

A veces lo peor es huir hacia adelante.

Nunca sabes qué te va a deparar el destino. Nunca sabrás qué hubiera pasado si hubieras hecho esto o aquello otro...

Y sigo sin saber qué decir, como si algo dentro de mí se hubiera secado definitivamente. Hace tiempo que ocurrió pero ahora siento que ya no es posible recomponerlo.

4 comentarios:

Heidi dijo...

Buenas.
Va usted a perdonarme, pero hay un pegamento que se encarga de recomponer y dejar como nuevo lo que los otros no pueden.
Se llama cabezonería, constancia y dedicación.
Búsquelo dentro...Una vez lo encuentre...voalá!
Besos.
Cuídate.
Sé feliz.
Ciao.
;-P

Valeria dijo...

Yo no creo que haya un destino grabado e imposible de cambiar, creo que incluso cuando nos parece demasiado tarde, siempre se puede hacer algo, para cambiar aquello que deseamos o con lo que no estamos a gusto, aunque sea ya no para evitar o conseguir algo, sino para por lo menos no quedarnos con el hubiera atravezado... por lo demás, creo que a todos no embarga un sentimiento así, como de desesperanza, desasosiego, de melancolía, que nos hace ver de color gris a nuestro alrededor, en mi caso es algo casi cíclico, conozco muy bien a esa bestia en mi cabeza como le llamo yo, así que cuando me llega, ya sé como mantenerla a raya...perdón, por extenderme, creo q es la segunda vez q te escribo y ya estoy aquí contándote mis desvarios, jeje.

Darío dijo...

Hagale caso a Heidi, casi todo tiene su pegamente, excepto...Un abrazo.

Anna K. dijo...

Puede ser que esto sea Peratallada? Se le parece...

Nunca hay vuelta atrás, pero los sueños futuros no son mucho mejor.. el camino a veces se difumina demasiado

Ánimos!