
Si sales corriendo llévame corriendo a tu lado, llévame a ese mar en el que te sabes sirena y nos hundimos los dos hasta el fondo hasta que nos salgan branquias o nos rescate un batiscafo, pero que sepas, que si sales corriendo saldré detrás de tí hasta que te alcance con los brazos y la boca.
Pero si me dices quédate y me lo dices con tus ojos, si me dices quédate ahí, como se lo dices a tu perro cuando quiere salir contigo a la calle y no es ese el momento. Si me dices que me quede entonces, entonces no salgas corriendo, quédate tú conmigo, quédate aunque me mientas.
foto: gladys-labomba-gladys.blogspot.com
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