lunes, 26 de septiembre de 2022

En los confines de dios

 Me gustaría que todo lo que digo no suene a que estoy loco, pero creo que si sigo va a ser irremediable creerlo. He empezado varias veces a escribir esto, no sé si habrá otra versión más tarde o si, por el contrario, dejaré ésta. Por lo menos es el inicio más cuerdo que he escrito hasta ahora. No sé si podré aguantar este tono durante mucho tiempo. Puede que cuando me leas ya no esté aquí, puede que cuando leas esto ya forme parte de un todo que no sé si de verdad existe tal y como ahora lo entiendo. 



viernes, 23 de septiembre de 2022

El abrazo inesperado.



En cuanto me pongo a escribir sé que no va a salir casi nada bueno. Las primeras frases de lo que sea que empiece no tienen rumbo ni destino. Es como si no supiera quién soy ni qué quiero y eso se trasladase a casi todo lo que hago. Cada instante es un inicio. A veces pienso que tengo un trastorno porque siempre que recuerde ha sido así, ya desde niño no podía planificar nada. Por eso hago listas. Las listas es lo más parecido a un orden que conozco. A veces hago listas de las listas que debería hacer. Tengo la sensación de vivir inmerso en un imprevisible transcurrir de acontecimientos que no tienen sentido. Soy incapaz de prever nada, ni de saber cómo se suelen comportar las personas que conozco, no entiendo algunas normas sociales y por encima de todo, no soporto que me toquen.

Y eso es una pequeña tragedia. Porque no entiendo el porqué, pero los demás, incluso los desconocidos, sienten una atracción inexplicable por tocarme, incluso diría que por abrazarme. Es algo que he compartido abiertamente incluso con mis amigos y confiesan que es así, que sienten la necesidad de que, cuando están cerca de mí, de acercarse lo máximo que pueden y ponerme la mano en el hombro como mínimo. Parece algo inocente, pero en ese momento algo dentro de mí se rebela, pasa de estar escondido a estar en alerta. No creo que tenga ningún trauma de niño, es algo que no me gusta. Por lo general no suelo confiar en nadie, así que no me gusta generar confianza en personas a las que no pienso poner a prueba en una situación en las que confiar en ellas. Porque sé que no la pasarán.




miércoles, 21 de septiembre de 2022

Lo que suceda

 


Entro aquí y escribo por no entrar en la novela y seguir escribiendo allí. No acabo de encontrar el tono, o sí, pero escribo así y punto. No sé más, no entiendo ni una sola palabra sobre qué significa escribir después de toda la vida intentándolo. 

Cuando ella estaba me atrevía a hacerlo. Me decía "no dejes nunca de escribir" y eso hacía. 

Llevo casi un mes para desarrollar la primera escena. Dicen que la primera escena es la más importante, la que hace que alguien se enganche a una historia o no lo haga ya en todo lo que queda de relato. No sé si es muy bien así, quizá debería volver a la escuela de escritores.

En cualquier caso, estoy trabajando y no debería llenar mis descansos con algo que sé que debo cortar en pocos minutos. 

Vuelvo a mi rutina.

Me cuesta creer que sólo somos etapas en la vida de otras personas.






martes, 20 de septiembre de 2022

La conjunción de Urano sobre Saturno natal

 


Cuando escribo muy seguido sin rumbo es que algo va mal. Llevo días intentando decir algo y no sé qué es. No alcanzo a saberlo. Sé que está ahí, pero no consigo identificarlo. Da vueltas dentro de mí como un lamento enjaulado. Antes creía que era el bicho, pero eso era cuando era más joven. Ahora es un ruido sin sonido, es algo que vibra pero no hace temblar nada a su alrededor. 

Llevo días muy cansado. Llego a casa y no sé qué hacer. Demasiado pronto para dormir, sin nada de fuerzas para hacer nada. Tengo la sensación que estoy cayendo a cámara lenta, es una situación que ya conozco, en otras ocasiones me recuperaba pronto, pero esta vez tengo la intuición de que va a durar todo el otoño y casi todo el invierno. 

Faltan veinte días para que me llamen y me den el diagnóstico, no creo que tenga nada, al menos no lo siento así. Creo que sólo será un aviso, un aviso que no escucharé. Cada día que pasa entiendo más a mi hermana, lo difícil es seguir vivo en estas condiciones. Pocos días antes de que me digan lo que me ocurre Urano hará conjunción exacta sobre Saturno. En la primera murió mi hermana, en la segunda murió mi madre... ésta será la tercera, me quedará dos más, en abril del año que viene y en febrero del siguiente. Además coincide que Urano hará cuadratura con Saturno en el cielo en pocos días también. 

Algo se está rompiendo en la cúpula de cristal que hasta ahora me protegía. 

Tengo miedo porque se atrae lo que se teme. Me gustaría pensar que viene algo positivo, pero todo indica que no es así. Cambiará mi vida radicalmente, más aún de lo que lo ha hecho los últimos meses, pero no consigo ver hacia dónde. Imagino que empezaré algo nuevo, ya lo estoy preparando. En otra parte, lo que había empezado hace siete años por fin verá la luz. A veces siento que las cosas son demasiado lentas, que las hago demasiado lentamente.

Sobre la esquina dorada de los oráculos perfectos.

La puerta




Ayer comprendí algo que no estaba en condiciones de aprender hasta ahora. Siento que hay un bagaje ancestral mucho más profundo de lo que creía. Hay algo en pertenecer a una tribu, a tener la identidad de un grupo, algo que hemos olvidado porque no podemos sentirlo. Y creo que en mis relaciones siempre hay algo de eso: de buscar al otro como parte de "lo mío", y claro, eso es imposible porque pertenece a otro linaje.

Últimamente, amigos míos, me dicen que para ellos soy familia. Les diría que mejor que no lo digan porque a mí la familia últimamente se me muere y si atendemos a las señales de los astros aún me quedan tres en poco más de un año. 

Aunque pueden ser otras cosas las que mueran... la empresa, mi hogar, o el que he sido hasta ahora.

Daría lo que fuera por poder poner en palabras lo que siento. A veces creo que estoy a punto de conseguirlo, pero no se mantiene en el tiempo, no soy el que escribe cuando eso ocurre, es como si estuviera en trance durante ese tiempo. Las cosas son así, sólo eso. Entro en trance y paso a ser otra persona, que llega, se mete dentro de mí y escribe lo que le pasa o lo que le gustaría que pasara.

Se va sin avisar.

Incluso antes de haber llegado





lunes, 19 de septiembre de 2022

Hoponopono

 Echo de menos el tiempo que pasamos juntos... 

¿Sabes? Puedo sentir el amor, no puedo describirlo pero sí puedo sentirlo. Si hay algo que no está es el saber que pase lo que pase, hacías lo posible para protegerme.

El vacío que dejan las personas que te importan es que sentías que te importaban sin poder dar una explicación real del porqué era así.

Siempre lo sentí y siempre lo necesité. 

Debió ser frustrante tratar de querer a alguien que no se deja.

Prometo cambiar, pero...

¿Y ahora qué?



Omniversos paralelos

 

Sigues estando ahí, abriendo el campo cuántico, trazando singularidades en un lienzo de espacio con pinturas de tiempo, dibujando omniversos paralelos mientras brillan en la oscuridad recuerdos de planes que ya nunca haremos juntos. 

Es curioso que no recuerde las últimas afrentas, la dureza de los últimos años. No sé cómo ni quién borró eso que ya no puede ser retirado.

Diría que lo siento, que mi parte siempre fue la parte de un personaje huraño y perdido en una maraña cósmica que le sobrepasaba.

Empiezo a entender cosas.

Casi siempre es demasiado tarde para comprender según qué cosas.



 

Si pudieras

 


No sé si me veis. Si acabamos siendo almas y podemos estar en todas partes. Si me echáis de menos o es como este poder soportar la ausencia de momento, aunque en realidad no, no se puede pero se acaba haciendo. 

Ha pasado todo tan deprisa y yo me siento solo y aterrorizado por lo que pueda pasarme a mí y a los niños. He tomado una determinación, pero no sé si podré llevarla hasta el final. Dicen que vuelve otra recesión. No me pilla en mi mejor momento.

Como siempre.

Me gustaría no tener que continuar, pero los niños son aún muy jóvenes y sólo les quedo yo. No siento la vida como una oportunidad, pero no tengo más remedio que salir ahí fuera y hacer ver que es así para que otros lo crean también.

No soy capaz de encontrar un punto de equilibrio.

No sé estar con nadie y tampoco sé estar solo.

Desearía poder dormir sin despertar, no comer, no observar, no sentir.

Pero aquí sigo. 

Seguiré estando de pie

Se acerca la segunda conjunción perfecta de urano sobre saturno. Coincide con que saturno estará en cuadratura con saturno.

Quedará una tercera en abril del año que viene y otra no perfecta en enero de 2024. 

No creía en la astrología más allá de los rasgos de personalidad... En las dos primeras conjunciones se murieron mi hermana y mi madre. Quedan tres más en la misma casa: la de la muerte.

No sé qué hacer.

Es el destino el que se me echa encima. Si sobrevivo acabaré siendo otro que no puedo imaginar. No sé qué quedará ni qué seré.

Ni quién sobrevivirá.

Espero que todo haya sido una casualidad.



martes, 13 de septiembre de 2022

Azar o destino



 Siempre habrá un lugar en el que sentarse con las piernas colgando y un hilo de tela de araña en el que la escarcha se pose.

Siempre creeré en el sortilegio de las voces aunque nunca las escuchara y en la magia de de comprender lo que no puede comprenderse.

Habrá planetas que nos guíen y nos atormenten y conjunciones que nos abran en canal transitando por casas que nunca habité ni me habitaron.

Somos gotas de agua que tarde o temprano regresarán al océano desde el que partieron y al mismo tiempo seremos el mar allá donde vayamos, pertenezcamos a quien pertenezcamos: la nube, el torrente o la lágrima.

Volveré algún día a ser gota de escarcha sobre una tela de araña casi infinita y volveré a soñar con ser el vapor de agua que respiras.

Afortunadamente siempre existirá un pasado que recordar, infinitas fotografías superpuestas que, como fotogramas, nos den la sensación de que todo eso es algo llamado tiempo.

Pero el tiempo no existe, tú y yo somos todos esos presentes uno tras otro. 

Una historia gráfica que sólo existe mientras alguien la lee.



lunes, 12 de septiembre de 2022

No debería quejarme

 


Sigo sin encontrar el tono de voz de la novela. Cada vez tengo más cerca al personaje, pero le falta vocabulario. Como a mí.

Hoy ha muerto Javier Marías. Recuerdo cuando leí "Corazón tan blanco". Me pareció tan sutil y al mismo tiempo tan bien escrita. No entendí muy bien el principio, pero poco a poco me fue atrapando. Hace veinte años quería ser escritor. Hace cuarenta años quería ser escritor. En cierta forma casi ha sido así, porque escribo casi todos los días, pero no sé armar una novela. Estudié cinco años Novela en la escuela de escritores del Ateneu Barcelonés, pero aquí sigo. De eso hace diecinueve años. Siento que he tirado mi vida por la borda, que no he hecho nada, que sólo sobrevivo, pero sin vivir y sobre todo, sin ser.

Puede que sea la crisis de los cincuenta. O que de repente se han ido muriendo las personas que me a quienes quería y me querían incondicionalmente. En eso consiste la soledad. En perder lo inmaterial, lo que de verdad importa.

No sé cómo continuar mi historia porque me he quedado sin personajes.

Y aún me queda más de un año hasta que esto pase...

Me gustaría no tener miedo.



martes, 30 de agosto de 2022

Las cosas




He empezado a escribir la novela. Me ha salido una escena chula pero una forma de narrar que es una mierda. Sólo escribo bien cuando no sé qué decir, como ahora. El resto es como si no fuese yo. Quizá debiera escribir la escena y luego escribir qué pienso acerca de ella. Me gusta el personaje de Helena, pero no me gusta el mío. Es como si cuando escribo la novela yo fuese el personaje que me he inventado para sostener eso que no sé qué soy. 

Ya lo vuelvo a complicar todo. Con lo fácil que sería escribir desde la voz en la que sueño, y leo, y escribo. Yo sé que no sé vivir. Lo sé. Y que la culpa no es del tránsito de Urano sobre mi Saturno natal, es que simplemente no me adapto al mundo, a lo que es o a lo que parece que es. No me gusta ir detrás de nadie ni que nadie vaya detrás de mí. Tal vez debería poner esto como inicio de capítulo y no lo que he escrito. Se me da mal escribir cuando quiero contar algo. Debe de ser mi Urano en la primera casa o mi Plutón en casa doce en conjunción con el ascendente. 

Dicen las estrellas que dentro de poco cambiaré mi forma de vida, que en 2025 no me dedicaré a lo mismo que hago ahora, que algo se acaba y que va a ser complicado de gestionar. Me pregunto qué será y si por fin me irá bien. Daría lo que fuera por que me fuera bien al menos una vez en la vida. Me gustaría poder tener la oportunidad de poder dar lo que fuese por lograr que algo me fuera bien. Ya no te digo poder conocerte, sino que de ser así, nos fuera bien, nos entendiéramos y pudiéramos vivir en paz el uno con el otro y cada uno también en paz consigo mismo. De veras que lo desearía en este mismo instante, zas, como descolgado de un golpe de varita mágica de tu hada madrina. ¿Ves? No se me ocurren estas cosas cuando trato de describir una escena. Sólo cuando pienso en ti se me van las palabras por ahí, cuesta abajo hasta ti, sin esfuerzo, como quien envuelve un regalo que sabe que no va a quedar perfecto, pero no importa porque quien lo recibe lo va a romper enseguida.

Ya me estoy liando. Nos vemos al otro lado de la almohada.


 

sábado, 27 de agosto de 2022

Hacia las nubes

 


No te imaginas lo mucho que me cuesta escribir estos días. Me gustaría creer que no hay un porqué que lo justifique, que sólo es otra cosa más de las que no hago por miedo a lo que viene después. Es no empezar por temor a tener que acabar y viceversa; es el olor a vértigo si el vértigo pudiera ser percibido con los sentidos que no notan el abismo; un miembro fantasma que aún existe aunque no puedas tocarlo, es todo eso que nos engaña porque ya no sabemos qué creer, ni qué ser, ni a dónde ir para estar a salvo.

A veces, te juro que no sé de dónde me nacen las palabras. Es como si no fuese yo o como si sólo fuese yo cuando escribo. ¿Soy el narrador o el que vive mientras no escribo? Creo que nunca lo sabré aunque tú digas que siempre lo he sabido y no he querido asumir lo que es evidente, que es preferible huir hacia a cualquier parte menos a donde vas a estar cómodo. 

No sé si alguna vez supiste esto de mí. No sé si sabías que escribía a escondidas historias sin argumento ni mensajes a nadie ni a nada. No sé si pudiste ver desde allá donde estés qué hay en mi alma ni cuánto me he equivocado o cuánto he acertado.

Dice Urano que Saturno se acaba, que no sabe si alguna vez voy a ser el mismo. Dice que debo cambiar pero no me dice hacia dónde, que si pudiera inventar algo, alguna vez, ya lo habría hecho, que ahora es el momento de hacer otra cosa, que el tiempo ha llegado y que se ha ido otro que no sirve para casi nada ya y del que no voy a poder aprovechar casi nada.

Suelo pensar que ahora es el momento unas diez o doce veces al año, quizás más. Pero ahora es diferente. Me había comprometido a escribir la novela del agua de una vez por todas. Me pregunto si existe una probabilidad de éxito y si por alguna razón ahora será, de verdad, el tiempo exacto en el mejor lugar posible. 

No sabría por dónde empezar, quizá debiera empezar por el amor. El amor es lo que salva las cosas, lo que las apega a la vida y las lleva en volandas hacia otros lugares; sólo el amor reconstruye. Sólo el amor es capaz de explicar el todo, e incluso la nada.

Si en lugar de temer escribir amara escribir todo estaría resuelto, porque no me importaría si al leerme alguien pudiera pensar algo bueno o algo malo sobre mí o sobre la vanidad que me lleva a ello. Me decía mi profesor de novela que uno escribe porque cree que el mundo no puede funcionar sin conocer aquello que estamos dispuestos a contar, que algo fundamental le faltaría si la humanidad entera no conoce lo que tenemos de decir en voz alta. Eso siempre lleva consigo un halo de narcisismo, de superioridad intelectual vanidosa. Puede que por mi formación técnica no pueda dar por bueno algo indemostrable sólo porque quiero contárselo al mundo. Me gustaría poder decir que aporto un granito de arena a la Historia, pero creo que como mucho voy a empezar una temporada de soledad y escritura.

No sé por dónde empezar.

Si supiera como empezar ya lo habría hecho hace tiempo.

Pero ahora empieza un nuevo tiempo.

Ha llegado la hora de la verdad.