A veces me pierdo, no encuentro las miguitas de pan que dejé para encontrar el camino de vuelta. Creo que ha sido precisamente en esos momentos cuando habitualmente me he decidido a tirar hacia adelante. Pero ahora no sé por qué no puedo.
A veces lo peor es creer que hay una vuelta atrás.
A veces lo peor es huir hacia adelante.
Nunca sabes qué te va a deparar el destino. Nunca sabrás qué hubiera pasado si hubieras hecho esto o aquello otro...
Y sigo sin saber qué decir, como si algo dentro de mí se hubiera secado definitivamente. Hace tiempo que ocurrió pero ahora siento que ya no es posible recomponerlo.