
Esta noche he encontrado cierta calma. La calma es como ver pasar las nubes, es como charlar con los amigos más queridos. Es encontrar la novela y sus personajes esperándolo a uno con el regalo de su personalidad mucho más clara. Esta noche mis dedos han investigado teclas y han resuelto viejos y planteado nuevos jeroglíficos.
Esta noche huele a que todo es posible y a que casi todo tiene una continuidad. Pero se me cierran los ojos. Y se me ha gastado la pila. Y me dejaré llevar despacio a través de los sueños hacia el rincón en el que habitas, en el lugar exacto en el que se marca en el mapa tu insólita presencia.
A veces uno se convierte, sin saberlo, en su mejor peor enemigo, en la oveja negra del rebaño de nubes negras. Y algo luminoso crece y crece. Hoy he comprendido algo que no puedo expresar en palabras, algo que mañana seguirá teniendo vigencia, algo que ha madurado en mi interior en el silencio de todos estos días.
1 comentario:
Anoche parece que pasó algo en muchos de nosotros.
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