jueves, 15 de mayo de 2008

En el país de miles de esfinges


Es absurda la vida. Nacer para morir. Y entre tanto, perder el tiempo, como cuando estás en la sala de espera esperando a que te visite el médico. Es estúpido si lo piensas. ¿Y ahora que he nacido qué hago? se dice uno con cara de tonto. "Seguir unas normas de uso" y aprendes a hacer lo que los demás, a vestirte como los demás. Me acuerdo de aquellas sesiones de colonia y peinado que... ahora que recuerdo, cuando por las mañanas me levantaba para ir al cole mi madre ya se había ido a trabajar. Todas las mañanas de mi infancia fueron un después de que mi madre volviera a trabajar. Eso ahora da igual, aunque lo que haga inmediatamente después de levantarme no difiera tanto de lo que he estado haciendo los últimos treinta años. En esencia todo es lo mismo.
En esencia todo es lo mismo, todo es un repetir la misma escena, el mismo reloj marca las mismas horas de días distintos que se parecen mucho entre sí; pero que son el mismo, la misma estructura, veinticuatro jodidas horas, levantarse después de dormir, irse a dormir cuando el sueño le dice a uno que ya es bastante por hoy. Desayunar, comer, cenar. Y mientras esas pequeñas islas de perder el tiempo. Sé que estoy vivo cuando pierdo el tiempo, cuando se me cae a borbotones y se desparrama por mi nada. Entonces sé que todo lo demás es un despropósito, una forma de ser otro, de mantenerme en movimiento para no pensar. Para que no se me pase por la cabeza dejar de huír.
Me paso la vida huyendo. No sé de qué ni hacia dónde. Sólo sé que huyo de algo inconcreto, de un gran monstruo, de un irreal país de esfinges que plantean enigmas que me mantienen entretenido.
Si pudiera elegir una cosa (una sola) elegiría dejar de huír o saber de qué estoy huyendo.

martes, 13 de mayo de 2008

He visto al monstruo dormido. Nadie ve al monstruo y sale indemne.

Hace días que no puedo escribir. No sabría explicar qué me está pasando. Hace días que el tiempo pasa muy pero que muy deprisa y se me quedan las manos pegadas a otras historias que creí que no volverían a pasar por mi día a día. Hace días que me me despeño, que caigo desde una altura poco desdeñable; y en mi caída voy dejando atrás (arriba) nubes y águilas. Se va acercando el suelo. Me voy acercando al duro suelo. No me importa. Sé que volveré a levantarme. Siempre es así. El domingo alguien me dijo que le recordaba a Sísifo. Yo le dije en coña que él me recordaba a Tutankamon... pero lo cierto es que el muy cabrón llevaba bastante razón (yo también) y me creó cierto desasosiego. Vienen días extraños, lo he visto en el fondo de una taza de café esta mañana. Llegan días de cambios convulsos, lo he visto en lo rápido que me pasa el tiempo y en lo poco que me queda de él en los huesos. Siento no poder hacer más. Siento que esto dura demasiado tiempo (por mucho que pase rápido). Tengo miedo. Sé que volveré a ponerme en pie pero tengo miedo. El bicho hace días que duerme, el bicho hace días que planea algo...

miércoles, 7 de mayo de 2008

Madrid


Madrid. Todo es posible en Mdrd. Tela de araña que... me pregunto dónde dormirá la araña y qué comerá. Me alojo en un hotel barato con vistas a una calle en obras, en las orillas de un polígono artificial de grandes edificios y de coches caros... pero sigue siendo un polígono en el que no alcanzo a ver... ¿será aquí donde se esconde la araña? Hoy empieza la feria, quiero decir que hoy empieza para los que la visitan. Para mí empezó mucho antes... empezó el día en el que entré en este juego de vender y comparar... y comparar y comprar, y... He puesto a enfriar el cava en una nevara portátil, así que ya sabes que ya puedes pasar... ¡pasen y vean, con todos ustedes el niño que se covirtitó en cocodrilo por desobeceder a sus padres! No. Esta es otra clase de feria, esas de tratos y stands, mierda, yo creí que habría una noria y El Látigo y algodón de azúcar y el túnel del amor y esa magia de los sábados por la tardey noche de principios de verano. Y no es así (y ya me han robado una silla, me han llamado señor tres veces, he manchado de pintura blanca la moqueta negra y tengo más propaganda ajena que propia... en sólo una hora, quedan cuatro días. Paciencia toni) Paciencia.

sábado, 3 de mayo de 2008

Nos vamos pa Madrid!

¡¡¡Me voy a la feria!!!

Semana de trabajo intensivo, de sonrisa-falsa-perenne, de oportunidades y de tener que aguantar pesados pero... tan necesaria... que no ir sería como tirar la toalla. Nos vemos en Madrid. Estáis invitados. La feria de la edad de PIEDRA 08, stand 5E08.
Copa de cava, ya sabéis. Para despertar y entretener al bicho.


jueves, 24 de abril de 2008

Entrevista para Stone Press


A Antonio Cuevas lo conozco desde hace años, lo conocí cuando empecé a interesarme, por cuestiones laborales, por el futuro de la industria y sobre todo del papel que el agua tendría en él. Es ingeniero técnico químico y uno de los pocos que hablan de Psiconomía aún en España. Dirige una ingeniería especializada en sistemas de reutilización del agua. No es la primera vez que me concede una entrevista y no he tenido que avisarle con demasiado tiempo. Esta vez nos recibe en su casa y pasamos a un pequeño salón donde, además tiene el despacho. Antonio es un hombre afable y apenas ha cambiado en todos estos años desde que lo conozco. Nos invita a tomar asiento y nos sirve él mismo un sabrosísimo té a la menta.

M.P. Antes de empezar ¿qué es eso de Psiconomía?
A.C. La Psiconomía trata de aunar bienestar personal y economía. ¿De qué te sirve tener un negocio si te absorve tanto y te da tantos dolores de cabeza que no puedes disfrutar de la vida? Y no te estoy diciendo la que está fuera de tu trabajo sino dentro de tu día a día en tu empresa. ¿Disfrutas trabajando o es simplemente lo que hay? ¿Le estás sacando el rendimiento que esperas a tu negocio? Te sorprenderías de lo mucho que puede progresar un negocio cuando la gente que trabaja en él cambia su forma de relacionarse con sus compañeros, con sus tareas y con sus jefes. En algunos casos el crecimiento puede llegar a ser del 500 %

M.P. Sí, claro.
A.C. Veo que estás excéptica. Te podría enumerar casos de cambios realmente espectaculares. Se trata de saber qué es lo que quieres y si estás utilizando la estrategia adecuada para ello. Puede que estés queriendo hacer crecer un negocio a lo grande en lugar de hacerlo rentable. Te quedarías helada si supieras cuántas cosas se hacen sin tener en cuenta el deseo de quien la realiza. Y claro, así van las cosas luego... a ninguna parte.

M.P. Pero ahora, en tiempos de crisis...
A.C. ¿Qué mejor que en tiempos de crisis que redefinir qué es lo que quieres y hacer rentable un negocio? Lo difícil es hacer un negocio rentable, no hacerlo grande. Tenemos la idea de que cuanto más grande, más beneficio y eso es sólo si tú quieres. Pero la Psiconomía va mucho más allá.

M.P. Bueno, bueno, yo venía a preguntarte por el agua
A.C. Como quieras, oirás hablar de la psiconomía y de las psicosocionomía en muy poco tiempo. En Francia se aplica en grandes empresas y en funcionarios a alto nivel. Y cuando digo alto me refiero a muy alto nivel.

M.P. Hablemos del agua. ¿Hay realmente un cambio climático como se nos viene bombardeando en los últimos tiempos?
A.C. Es un hecho innegable que la temperatura global de la Tierra está aumentando, los polos se están derritiendo y el clima está cambiando como consecuencia de todo ello. Si es sólo por causa de la acción del hombre no está tan claro. Parece que sí, que la cantidad de CO2 que mandamos a la atmósfera tiene que ver con ello. En los próximos años veremos cambios en la industria energética para disminuir tantos gases contaminantes y veremos nuevas formas de aprovechar todos los recursos de los que se disponen, por ejemplo: el agua.

M.P. Pero si tenemos todo el agua del mar.
A.C. Sí, pero la cantidad de energía para desalinizar un metro cúbico de agua de mar es enorme y al precio que se está poniendo los combustibles fósiles cada vez será mayor. Los países apostarán por desalinizadoras para el consumo humano, que pagaremos de nuestro bolsillo, pero para la industria y los regadíos se tendrán que adoptar otras medidas de restricción del consumo. Subirán el precio del agua y a cualquier industria le saldrá más a cuenta aprovechar al máximo sus recursos hídricos (recirculación, vertido cero) que pagar la factura del agua. En realidad hoy se despilfarra el agua y eso es porque sigue siendo barata. Pero eso se va a acabar. Además, España es un país con estaciones muy secas y nos está afectando mucho a nivel de consumo. Ahí tienes la sequía actual.

M.P. Poniéndonos en el caso de la Industria ¿un agua reciclada no tendrá menor calidad y afectará a los procesos?
A.C. No necesariamente. Un agua bien tratada puede ser incluso mejor. En el caso de la industria de la elaboración de la piedra, por ejemplo. Un agua de calidad te cuidará las máquinas (herramientas, juntas de goma, elementos móviles) y tendrás unas superficies mejor pulidas, más brillantes.

M.P. ¿Y de qué me sirve a mí eso?
A.C. Imagina que te has comprado una máquina y que la amortizas digamos en cinco años. Si la máquina está en buenas condiciones, cuando decidas cambiarla por otra tecnológicamente más avanzada, la “vieja” la podrás vender por mucho más dinero. No sólo ha tenido menos desgaste y averías durante su vida útil, sino que una vez ha cumplido su cometido, tendrá un valor añadido (su estado). Cuando alguien me dice “es que un equipo de acondiconamiento del agua tarda mucho en amortizarse” les digo que comparen lo que les darían por la misma máquina en buen estado y en mal estado y se lo descuenten a la amortización de la depuradora.

M.P. Sin contar lo que se ahorrarán en agua cuando ésta suba de precio ¿no?
A.C. Efectivamente. Desgraciadamente, ante la escasez, es lo que acabará ocurriendo.

M.P. Sí que me lo pintas pesimista
A.C. No, mujer, no te preocupes. Si acondicionas tu agua, cuando llegue la subida, tú ya tendrás el tema solucionado, tu gasto de agua y del consiguiente dinero será racional pero tu competencia, la que no se haya preparado tendrá un coste que tardará en ver y sobre todo, tardará en solucionar. Para cuando se dé cuenta puede que el gasto en agua le suponga un lastre considerable que arrastra durante meses. Piensa que estamos hablando de muchos metros cúbicos al día recirculando por las máquinas.

M.P. Para acabar
A.C. Pase lo que pase, todo tiene solución si sabes adaptarte. Las empresas que sobreviven son aquellas que saben ver antes que el resto cuáles van a ser los cambios y cómo los van a afrontar. Nuestra relación con el medio ambiente va a cambiar en los próximos años. Es un hecho. Y los gobiernos de todo el mundo, sean del signo que sean, están apostando decididamente por ello.

M.P. Un consejo
A.C. Be water, my friend, entre otras cosas porque un 70% de tí ya lo es.

Nos damos un paseo por los bosques de los alrededores mientras cae la tarde y seguimos hablando de muchas cosas. Insiste en la necesidad de saber, como sociedad y como personas, qué es lo que realmente queremos para nuestro futuro. Nos hacemos unas fotografías y nos despedimos cuando empieza a hacerse de noche. Nos vamos con una sensación de esperanza porque la cuestión es saber adaptarse. Mientras conducimos de vuelta a la ciudad nuestros ojos se adaptan a la creciente oscuridad. Será fácil eso de adaptarse, lo llevamos en la sangre. Es lo que nos ha llevado a donde estamos ahora.


Monica Poch


Antonio Cuevas quisiera declarar: Los términos Psiconomía se deben a Alex Rovira y Psicosocionomía a George Escribano, de los que son sus creadores e ideólogos, maestros y amigos por los que guarda una sincera admiración y cariño.

miércoles, 16 de abril de 2008

El destino es inexcrutable


Abrí la puerta del coche y lo ví. Asustado, acurrucado en un rincón, debajo del coche del inquilino del primero segunda. Un conejo, un conejito de campo, inmóvil. Me acerqué. Parecía débil. Me pregunté qué hacía Tambor en un parking en medio de una ciudad y cómo habría llegado hasta allí. Me acerqué con cautela. No se movía. Pensé en dejarlo allí pero me pudo más las ganas de tocarle las orejas. Se dejó porque estaba muy débil o acostumbrado al tacto humano, no puedo saberlo ahora. Tenía los ojos cansados, probablemente tenía hambre de días y no le importaba ya nada de lo que le pudiera pasar. Me vio y salió de su escondite, quizá pensó que a lo mejor... no sé. Lo dejé allí quieto y subí a casa a buscar la jaula donde meto a Ulises o Penélope cuando los llevo al veterinario. No la encontraba y pensaba qué hacer con él. Saqué unos botes de dentro de una caja de cartón que aún quedaban de la mudanza de la nave vieja al piso de encima de mi casa. Bajé y él seguía allí. Me acerqué, se dejó coger y lo metí en la caja. Salí del parking y lo llevé a casa de mis padres, ellos tendrían lechuga u otra cosa para que pudiera comer. En mi casa, Ulises lo hubiera devorado al menor descuido... pero no era por eso, era porque yo solo no me atrevía a tratar de salvarle la vida. PEnsé que mis padres sabrían qué hacer. Subí a casa y lo sacamos de la caja una vez los tres dentro de la cocina. Estaba débil. Apenas se movía. le pusimos un plato con leche que no bebió, lechuga, que ni miró. Se me ocurrió meterle una jeringuilla por la boca y ahí estuvimos un rato. Parecía que se reanimaba. Entonces empezó a boquear y nos temimos lo peor. Entonces mi madre dijo: "Tiene algo dentro de la boca" ¿Qué? Y saqué el botiquín y con unas pinzas y lo extraje... un trocito de porexpán blanco, miré dentro de la caja... había un poquito. Tenía tanta hambre que se había comido el porexpán que había en la caja... le quedaba aún más, en un intento desesperado, le abrimos la boca e intentamos sacarle lo que se había tragado pero no pude llegar tan al fondo... dió un chillido y murió. Se había ahogado con el porexpán que había en la caja en la que lo llevé a casa de mis padres. No estaba tan débil. Técnicamente había muerto ahogado, me pregunto si se hubiera podido salvar si en la caja no hubiera habido porexpán, si hubier bebido leche o comido lechuga... me pregunto qué hubiera pasado si no me hubera fijado en él o qué hubiera sucedido una vez recuperado...
Puede que sea un paranoico, lo confieso, pero vi la naturaleza muerta por la mano no hostil del hombre, he visto lo estúpido que es todo este sinsentido, y he pensado que la vida es una paradoja, que se mata a quien quieres salvar, que haces el mal queriendo hacer un bien. No sé. Me he llevado un disgusto enorme. Ha sido una terrible mueca del destino.
Luego metimos el cuerpecito en una bolsa del caprabo y a otra cosa.

Es esa otra cosa la que a mí me está matando.

martes, 15 de abril de 2008

Y además el cielo era azul y corrían nubes blancas


Hoy he añorado sus ojos, con discreción y dismulo, en una esquina de la plaza molina en la que daba el sol y soplaba un viento fino y fresco (de esos que resfrían a las viejas) y casi me da por escribirle con los dedos la piel que no he tocado nunca, bueno, una vez, en sueños. Y ha sido un pensamiento corto como un escalofrío, como una voz en off que dice "y pasaron los días" pero luego me quedé pensando en eso tan corto durante casi quince minutos y pensé que tal vez era que había llegado de improviso una primavera de asfalto y martillos neumáticos. Y entonces (sé que es una estupidez) me he puesto alegre sin venir a cuento... Y se estropearon los semáforos y empezaron a parpadear todos y los peatones no sabíamos qué hacer y los coches tampoco y fue como uno de esos anuncios de Acuarius en los que sale mucha gente con cara de "me han dicho que si digo algo saldré por la tele" y es humana la duda ¿sabe? "cruzo, no cruzo" y la vida es mejor que esos tipos que caminan con determinación hacia ninguna parte. Estoy contento. Hoy he añorado sus ojos y he deseado tocar su piel con mis dedos... y llamarle de tú con bolsa de pipas y perro con correa, calle abajo, ya sabe, con manos en los bolsillos.

domingo, 13 de abril de 2008

Vídeo: niño y pistola - song 74

A veces en la sencillez está lo esencial. No hay que complicarse la vida. Es lo que es. Y la intuición pocas veces te engaña

sábado, 12 de abril de 2008

Vídeo: Smashing pumpkies... Tonight, Tonight

Soy incapaz de guardar conceptos complejos en mi memoria. Se me hacen pesados como piedras. Sólo soy capaz de cosas simples, de operaciones sencillas, de nocturnidades aburridas. A veces me da miedo que alguien descubra lo simple que soy. Me gusta que me cuenten fábulas. Me gusta sentarme y ver una historia. Da igual que sea un montaje. No puedo evitar sentirme identificado con los personajes. A veces creo que vivo a través de ellos, que no vivo mi vida, que es algo que va transcurriendo ajeno a mí, que yo estoy empeñado en otra cosa y que sólo la conozco por esas historias, de señoras con vestidos largos y hombres con chistera, por ejemplo, donde caben como seres reales, selenitas y sirenas, donde no existe el dinero, donde no habita la necesidad de dejar de ser un número rojo.