
No se puede querer a quien no se quiere. No se puede no querer a quien se quiere. Ese es el origen y el sentido del tiempo. Es por eso que morimos. Y es por eso precisamente por lo que nunca hemos de temer a la muerte.
Ella y el tiempo son la misma la misma incógnita, ella y la distancia, la misma cicatriz mal cauterizada, la misma semilla mal enterrada, el mismo paso mal dado, la misma pesadilla todas las noches.
1 comentario:
curiosidades, ésta entrada, que me llamó la atención por la etiqueta, la escribiste el día que cumplí 39 años.
Número en espiral, como mis espirales..
Simples curiosidades.
PD esa "misma pesadilla todas las noches"·...qué fuerte.
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