lunes, 25 de julio de 2011

Maldita maldita lluvia


La luz es una grieta en la pared oscura. Esta noche duermo a ratos, de vez en cuando escucho canciones antiguas, repaso el blog y no lo entiendo. No entiendo varias cosas, otras las acabo comprendiendo después de todos estos años.

Pierdo el sentido, se me va de las manos la incesante vida. Me gustaría pararla durante un gran período de tiempo. Parar y decidir qué hacer. Pararlo todo, los pájaros suspendidos en el cielo, el agua quieta cayendo por una cascada, el polvo preso de los haces de sol que entran por la persiana.

Y deshacerme como un terruño de tierra en polvo, esparcirme por el espacio tan distante un átomo de otro que ya nunca puedan volver a reunirse y quizá ser estrellas fugaces apedreando la atomósfera de mil planetas, arder a la velocidad de la luz con el sonido del trueno.

Mejor que la semana que me espera. Mucho mejor que los días que están por venir.

Supongo que, tarde o temprano, acabará llegando el día.

Ulises y Penélope duermen en su lado del universo. No sé qué sueñan pero se agitan de vez en cuando. Recuerdo cuando Ulises era pequeño y se dormía encima del teclado o perseguía el puntero por la pantalla.

Les dejo la puerta de la terraza abierta para que persigan estrellas por el tejado. Hoy ha refrescado.

No consigo pensar en nada más allá de las próximas dos semanas (y me pregunto el porqué).

5 comentarios:

Daltvila dijo...

Me fui a dormir.

La luz no es la grieta es lo que está detrás de la grieta.
La vida no se te va de las manos, tú dejas que se marche.
Al menos permites que Ulises y Penélope vuelen libres.
Dos semanas son tan solo catorce días.
No debiste dejar escapar, no a "ella" sino a aquella que apareció detrás de "ella" ( no me estoy refiriendo a Mónica Beluchi ¿se escribe así?). Tu blog es muy revelador.

Daltvila dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Sergio dijo...

En ocasiones planificar más allá de dos semanas es toda una incertidumbre. Nada como saborear el presente, con todo su jugo.

Le pongo música a tus gatos, espero que no se peleen como los míos:
http://superehore.blogspot.com/2011/07/pelea-de-gatos.html

;)

Espera a la primavera, B... dijo...

No la dejé escapar, me dió una patada donde más me dolía, cuando menos estaba preparado para ello estaba y de la forma más cruel que hubiera imaginado.

Espera a la primavera, B... dijo...

Si no eres el sergio que creo que eres, gracias por la música para gatos.

Si eres el sergio que creo que eres (fotógrafo, valenciano y llamarte sergio y encima saber la existencia de mi blog) no sé qué decirte. En cierto momento te vi en la misma situación que yo me ví hace un tiempo, y actué como hubiese querido que hubieran hecho conmigo. Sólo eso. Ni estoy orgulloso ni me arrepiento, aunque estoy seguro que tú no hubieras hecho lo mismo si se hubiera dado al revés.

Conserva lo que tienes, que creo que es muy valioso.