lunes, 23 de junio de 2008

La sima

María tenía los ojos hundidos y aquella última frase pareció transportarla al fondo del pozo al que se tiran los recuerdos que uno no quiere que formen parte de su vida. Suspiró y después de hacerlo envejeció diez años de golpe, sus ojos perdieron la poca luz que les quedaba y creí que lo mejor sería irme y dejarla descansar. Sin embargo, a ella no le parecía que había acabado de contarme todo lo que quería y trató de incorporarse un poco más sobre la almohada. "Será mejor que descanses" le susurré. Pense que en el mundo en el que las pesadillas no tienen tregua no se pueden desperdiciar los momentos en los que puedes recuperar fuerzas. "Tengo que decirte una cosa" dijo, y al decirlo se encendió otra vez el brillo en el fondo de su alma rota. "L.B. me ha dicho que quieres averiguar cosas. No lo hagas, por favor. No harás más que complicarlo todo más. No puedes hacer nada por mí y, aunque lo supieras todo, seguirías sin poder hacer nada. Pronto se acabará esto. Me quedan sólo unos meses y seré del todo libre". Quise decirle que nadie es nunca libre del todo, hacerle entender que Garr nunca dejaría que se marchase sin haberla exprimido al máximo, que tendría que dar muchos motivos a aquel hombre para para convencerle de que la dejara ir, muchos más que el cumplimiento de una simple promesa. Pero no pude, aquella esperanza era lo único que tenía. Aquella era la única razón de que aún tuviera fuerzas para levantarse todas las mañanas y poner en marcha la máquina de su pequeña vida, la única razón para no morir dentro de aquella jaula. Le acaricié el pelo húmedo y aquello me recordó a otra cama y a otro tiempo, cuando Cris había pasado algún tiempo enfermo. Vi a María mucho más frágil que cuando entré en la habitación y por primera vez en mucho tiempo, sentí una profunda compasión por alguien. Tenía razón. Yo no podía más que empeorar las cosas si trataba de ayudarla. Garr era demasiado poderoso y demasiado cruel como para permitir que se le escapara alguien como ella. "¿Qué harás cuando todo esto termine?" pregunté. "Salir volando" dijo mostrando una sonrisa franca y limpia. "Salir volando" repitió con la vista puesta en la ventana.

1 comentario:

Gitana dijo...

CREO QUE POCO A POCO VOY ENTENDIENDO...

PE3RO MEJOR ME VOY HASTA ABAAAAAAAAAJOOOOOOOOO....