martes, 13 de mayo de 2008

He visto al monstruo dormido. Nadie ve al monstruo y sale indemne.

Hace días que no puedo escribir. No sabría explicar qué me está pasando. Hace días que el tiempo pasa muy pero que muy deprisa y se me quedan las manos pegadas a otras historias que creí que no volverían a pasar por mi día a día. Hace días que me me despeño, que caigo desde una altura poco desdeñable; y en mi caída voy dejando atrás (arriba) nubes y águilas. Se va acercando el suelo. Me voy acercando al duro suelo. No me importa. Sé que volveré a levantarme. Siempre es así. El domingo alguien me dijo que le recordaba a Sísifo. Yo le dije en coña que él me recordaba a Tutankamon... pero lo cierto es que el muy cabrón llevaba bastante razón (yo también) y me creó cierto desasosiego. Vienen días extraños, lo he visto en el fondo de una taza de café esta mañana. Llegan días de cambios convulsos, lo he visto en lo rápido que me pasa el tiempo y en lo poco que me queda de él en los huesos. Siento no poder hacer más. Siento que esto dura demasiado tiempo (por mucho que pase rápido). Tengo miedo. Sé que volveré a ponerme en pie pero tengo miedo. El bicho hace días que duerme, el bicho hace días que planea algo...

4 comentarios:

Penélope dijo...

Adelántate a él, yo siempre lo hago, puedo verlo aunque él se piensa (iluso) que con los porros apenas me entero de nada pero qué va, sólo gana cuando yo dejo que gane. Cada día lo tengo más claro.
A veces lo veo mirándome de reojo, escondido en cualquier esquina el muy hijo de puta, yo, al contrario de lo que haría cualquier ser humano, en vez de acojonarme simulo que no lo he divisado espiándome y me río, me río hasta quedarme sin voz. Para que le joda mi felicidad.
Afortunadamente sólo uno mismo es dueño de lo que siente.

Si ves que no puedes con él tú solo me das un toque. Yo saqué un máster en "Matar monstruos fingiendo que no les tengo miedo".

Un besazo rey.

P.D.: Ya, estoy como una cabra. Lo sé. No te creas un lince.

* Sine die * dijo...

A mí me hechiza observar a tu bicho cuando, durmiendo, se gesta a sí mismo...

;)

(Lo que necesitas son un millón de horas de sueño y descanso, toni...)

Espera a la primavera, B... dijo...

Un millón de horas son...algo más de 114 años.Se me van a quedar las arrugas de la almohada marcadas en la cara y ya verás tú para que se me vayan.

Espera a la primavera, B... dijo...

Mi gato se llama Ulises, mi gata Penélope... si yo fuera lince mi casa sería una guerra de pelos y arañazos... y me llamaría... El lince Bernardo o... Cyclops, el lince.
Una cabra, dos gatos, un lince... esto empieza a parecer el zoocamarote de los hermanos Marx.